Dos años en silla de ruedas. El concursante de ‘MasterChef’ que deja a Jordi Cruz y compañía helados

Jordi Cruz y todo el equipo de 'MasterChef' desconocían que le hubiese sucedido esto en el pasado debido a su hiperactividad

Fotografía: Dos años en silla de ruedas. El concursante de ‘MasterChef’ que deja a Jordi Cruz y compañía helados
Fotografía: Dos años en silla de ruedas. El concursante de ‘MasterChef’ que deja a Jordi Cruz y compañía helados

Juan José Ballesta ha vuelto a conquistar a todos los espectadores tras su paso por ‘MasterChef Celebrity 5’. El concursante era uno de los favoritos para alzarse con el título de nuevo ‘MasterChef Celebrity España’, sin embargo los nervios le jugaron una mala pasada. Sin opción a repesca el actor no podrá cumplir ese sueño, pero seguro que se alegrará de la victoria de cualquiera de sus compañeros.

Fotografía: Dos años en silla de ruedas. El concursante de ‘MasterChef’ que deja a Jordi Cruz y compañía helados

Natural, sencillo y humilde, el joven saltó a la fama tras protagonizar de bien pequeño la película “el bola”, la fama pudo con él y decidió alejarse de los medios de comunicación, no obstante en 2017 volvió como protagonista de la primera temporada de ‘Servir y Proteger’. Tras 200 capítulos la dirección decidió matar a su personaje para darle un giro a la historia.

Juan José Ballesta confesó que si no llega a ser por ‘MasterChef’, aunque él es muy ahorrador ahora mismo estaría en la más absoluta ruina. No le quedaban más ahorros. “MasterChef me salvo la vida”, dijo. «Trabajo igual, ya sea en el cine, poner clavos o encofrar con mi padre», nos reconocía con suma naturalidad. Lo más importante para él es sacar a su familia adelante.

Ballesta contó a la revista Lecturas algo que no sabía nadie debido a su ausencia en los medios. Debido a la hiperactividad que padece, que ha quedado patente en su paso por ‘MasterChef’, llegó a estar dos años paralítico.

«Cuando era pequeño, le decían a mi madre que iba a perder la cabeza porque era muy nervioso, que me medicase», explicaba. Y fue en uno de esos ‘ataques’ cuando sufrió un infarto en el fémur que le llevó a una silla de ruedas: «Me operaron y me quedé paralítico dos años”.

A este reto que le puso la vida también le puso mucho trabajo. Fue constante y gracias a duras sesiones de rehabilitación consiguió salir adelante. Sin embargo le han quedado secuelas. Cuando llueve reconoce que no puede andar. «Entrenar es importante para estar sano y bien de la cabeza», sentencia.