Mercedes Milà llorando

“Descuartizado y en bolsas”. El audio que deja a Mercedes Milà, Emma García y el periodismo, paralizado

stop

La presentadora de Gran Hermano y la de Viva la vida se quedan sin palabras

12 de septiembre de 2019 (19:32 CET)

Los periodistas están siempre en el punto de la noticia. De arriba para abajo. A veces en lugares más agradables y otros más desagradables. Algunos deben investigar sobre sucesos oscuros y peligrosos. El periodismo es una profesión enriquecedora, pero para nada sencilla. Están expuestos a más de un problema. Rostros de la televisión como Mercedes Milà o Emma García se sientan cómodamente dirigiendo un programa de televisión. Sin embargo saben lo dura que es esta profesión. Sin ir más lejos la expresentadora de Gran Hermano ha estado preocupada en más de una ocasión por su hermano Lorenzo Milà, especialmente cuando éste era corresponsal en Washington y ocurrieron los atentados del 11S. 

Ahora Mercedes Milà y Emma García se han quedado paralizadas al leer la última noticia que relaciona a un compañero de profesión. Como buenas periodistas, por defecto profesional, no dejan la prensa aparcada ni un solo día. El diario turco Daily Sabah ha publicado una transcripción de audio del asesinato de Jamal Khashoggi. 

Khashoggi entrando al consulado donde fue asesinadoEn ese audio se escuchan las últimas palabras del periodista antes de morir asesionado y también de sus supuestos asesinos, dos altos funcionarios sauditas vinculados a la familia real saudí. Sin ir más lejos uno de ellos es el forense que descuartizó a la víctima. 

“¿Ha llegado el animal para ser sacrificado?”, pregunta el oficial de la inteligencia saudita Maher Abdulaziz Mutreb, uno de los cinco acusados, quiénes se enfrentan a una pena de muerte. Más escalofriante son las declaraciones del forense, quién aconseja descuartizar el cuerpo para sacarlo en bolsas del consulado sin levantar sospechas. 

“Siempre he trabajado con cadáveres. Sé cortar muy bien. Sin embargo, nunca he trabajado con un cuerpo caliente, pero también lo lograré fácilmente. Normalmente me pongo los auriculares y escucho música cuando descuartizo cadáveres. Mientras tanto, bebo mi café y fumo. Después de desmembrarlo, envolveré las piezas en bolsas de plástico, las colocaré en bolsas y las sacaré”, dice el forense. 

El periodista intenta escapar, pero no lo consigue. Cuando le piden escribir una carta a su hijo para decirle que está bien, éste se niega a hacerlo. Finalmente le drogan y pide que no le tapen la boca. “Tengo asma. No lo hagas, me asfixiarás”, dice. Ya no se le escucha más. Es entonces cuando le ponen la bolsa de plástico en la cabeza. 

“Está levantando la cabeza. Sigue apretando”, dice otro y el primero le apremia a apretar “bien”. En la misma grabación aseguran que después de la conversación de uno de los asesinos con el forense se escucha una especie de sierra de autopsia durante una media hora. 

 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad