Reina Sofía | EFE

Demoledor. Y es de la reina Sofía y la cuarentena. Secreto terrible destapado

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El calvario de la emérita y madre de Felipe VI

22 de marzo de 2020 (10:55 CET)

Al margen de la propagación acelerada del coronavirus, hay otra noticia que ocupa la actualidad más rabiosa en España. Y también el protagonista también tiene una corona. O tenía.

Nos referimos al rey emérito Juan Carlos I, al que su hijo, el Rey Felipe VI, ha retirado la asignación, renunciando además a su herencia.

“La Corona debe preservar su prestigio y observar una conducta integra, honesta y transparente. El Rey quiere que sea conocida públicamente su decisión de renunciar a la herencia que personalmente le pudiera corresponder, así como a cualquier activo, inversión o estructura financiera cuyo origen, características o finalidad puedan no estar en consonancia con la legalidad o con los criterios de rectitud e integridad que rigen su actividad institucional y privada y que deben informar la actividad de la Corona”, rezaba parte del comunicado de Felipe.

Felipe VI congtreso

Pantomima

Cierto es que para “renunciar a una herencia” en vida del adjudicador es una farsa en toda regla. Uno no puede decir “no” a esta si el que la concede no está muerto. Habrá que ver qué ocurre cuando falte Juan Carlos.

Sea como sea, la decisión fue tomada a partir de que saliera a la luz la noticia de que el emérito había cobrado 100 millones de euros en comisiones que había repartido entre dos de sus ex amantes, Corinna y Marta Gayá, y una cuenta en Suiza. Una fortuna de la que, además, Felipe VI era el segundo beneficiario.

Dicen que el Rey lo sabía desde hacía más de un año y que se ha aprovechado la crisis del COVID-19 para sacarlo a la luz y que pasara lo más desapercibido posible. Por eso no está de más recordarlo.

Ahora muchos se preguntan dónde estará pasando Juan Carlos estos días de confinamiento. Y es que en algunos círculos se ha comentado que Felipe incluso habría echado a su padre de casa. Pero no.

Juan Carlos sigue viviendo en las dependencias de Zarzuela. En el momento que vive el país se hace impensable que el emérito abandone la Casa Real. El delicado estado de salud que atraviesa a los 82 años lo convierte en un paciente de mucho riesgo.

Juan Carlos I funera Pilar

Un infierno para Sofía

Una situación que se está convirtiendo en un calvario para la reina emérita Sofía, que se ve estos días obligada a compartir techo con un señor que es ya casi un desconocido para ella.

Si por la madre de Felipe VI, fuera, Juan Carlos ya estaría en casa de alguno de los muchos amigos que le han ofrecido cama y plato en la mesa después del comunicado de su hijo, no fuera que no tuviera unos euros en el bolsillo y tuviera que vivir en la calle.

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