Ana Rosa Quintana informa de Julen en su programa

Ana Rosa Quintana saca la basura de Susanna Griso (y “huele que apesta”)

stop

Ana Rosa Quintana, Susanna Griso y Sonsoles Ónega rivales en la mañana

25 de enero de 2019 (14:38 CET)

Ana Rosa Quintana continúa siendo la líder de las mañanas de Telecinco y no solo de la cadena de Mediaset, también le hace sombra a su rival directo, Susanna Griso. En una época ambas competían en un duelo muy igualado, pero ahora El programa de Ana Rosa ha conseguido despuntar y reunir a más de un millón de espectadores. El pasado jueves 24 de enero, el programa marcó un 24,6% de cuota de pantalla y 1.005.000 espectadores. Uno de sus mejores datos de la temporada. Por otro lado, Espejo Público, en la otra cara de la moneda se conforma con un buen 18,9% de share, pero tan solo 653.000 seguidores

La periodista de Mediaset no tiene ningún rival. Hasta ayer y está en su propia casa. El año pasado Telecino estrenó Ya es mediodía, un programa que hace de unión entre El programa de Ana Rosa y las noticias. Llegó a la parrilla tras los malos datos cosechados por Mujeres y hombres y viceversa, pero parecía que el espacio informativo había adquirido las audiencias del dating show. 

Ana Rosa Quintana informa de Julen en su programa

Ya es mediodía consiguió encontrar la estabilidad entre prensa rosa y actualidad informativa. El programa ha conseguido atrapar a 1.537.000 espectadores y un 16% de cuota de pantalla. Aunque el share es menor, los espectadores es mucho mayor que los de Ana Rosa Quintana. La información de casos como el de Julen han hecho brotar al espacio, incluso supera en audiencias a Al rojo vivo de Ferreras

Ana Rosa Quintana lleva muchos años en la mañana de Telecinco, prácticamente parece que sea toda la vida. Hace escasos meses concedió una entrevista a un medio digital donde aseguró que algún día se jubilaría. No morirá en su programa. Telecinco podría ver ya una sustituta en Sonsoles Ónega, quién se ha sabido desenvolver a la perfección en un espacio de corte similar. 

En un mundo donde todo funciona por la audiencia y la publicidad, Ana Rosa Quintana estaría viéndole las orejas al lobo y la única culpable de su desaparición sería ella. 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad