Ana Obregón se aparta de la que fuera novia de Álex Lequio

Ana Obregón se refugia en su familia para superar el fallecimento de Álex Lequio. La novida del empresario regresó a Barcelona para atender sus compromisos profesionales

Ana Obregón
Ana Obregón

Han pasado ya cinco meses desde que Álex Lequio perdió la vida a causa de un cáncer a la temprana edad de 27 años. Toda una injusticia que su familia intenta sobrellevar. Sin duda ha sido un duro golpe, especialmente para Ana Obregón. La presentadora ha perdido su motivo de vida, a su único hijo. Además, a día de hoy Ana no tiene pareja, por suerte cuenta con el apoyo de Alessandro Lequio, el padre del joven, quién no se ha separado de ella ni en un solo momento. Tampoco tiene ya el apoyo de Luna, la Golden Retriever que tenían Ana y Álex.

Es un año muy difícil para Ana y no es fácil recomponerse de esta situación, como ella misma dice «la vida ya no es vida». Ahora mismo no tiene ganas de volver a ser ella. Por ahora no piensa trabajar. Después de volver a Madrid de su descanso en Mallorca, ahora se refugia en un lugar desconocido donde se respira paz y tranquilidad. Allí ha optado por la meditación.

Ana Obregón está muy arropada por todos sus familiares, especialmente por sus hermanas. Se siente eternamente agradecida. No obstante, el contacto con Carolina Monje, quién fue novia de su hijo hasta el final, cada vez es menor. La joven se quedó unos días en Madrid con ella, pero después del entierro regresó a su vida en Barcelona. Se llamaban todos los días, pero poco a poco se va perdiendo esa costumbre.

Fotografía: Ana Obregón se aparta de la que fuera novia de Álex Lequio

Carolina Monje no puede olvidar a Álex Lequio. Para siempre será el amor de su vida. Así lo ha recordado en una de sus últimas publicaciones de Instagram, en el perfil de su tienda de ropa. «Nada crece sin lluvia. Aprende a aceptar las tormentas en tu vida», bajo una foto artística que transmite paz y sosiego. «Siembra, calma y cosecharás serenidad», «La felicidad no se puede poseer, ganar o consumir. La felicidad es la experiencia espiritual de vivir cada minuto con amor, gracia y gratitud» o «Dale a tus seres queridos alas para volar, raíces para volver y razones para quedarse» (Dalai Lama), son algunas de las palabras que ha escrito bajo sus publicaciones.