Ana Obregón llorando en plena calle. “Anda como una sonámbula”. Vecinos alertan del estado real

stop

Preocupación por la madre del fallecido Álex Lequio

Ana Obregón

04 de julio de 2020 (16:59 CET)

Son días muy duros en el domicilio de Ana Obregón. La bióloga vivió uno de los momentos más duros de su vida durante el confinamiento cuando perdió a su hijo Álex Lequio, que llevaba tiempo luchando contra el cáncer.

Un escenario que no se le desea ni al peor enemigo y que Ana ha revivido en cierto modo el pasado 30 de junio. Ese día se celebró la misa funeral en honor del hijo de Obregón y Alessandro Lequio.

ana obregón en el funeral de álex

Desde entonces Ana intenta ser fuerte, seguir con su vida normal y salir a la calle para airearse de vez en cuando. No quiere que digan que “anda como una sonámbula”.

Aun así, cuentan los que en alguna ocasión la han visto estos días que se la ve muy triste. Y alertan de ello a sus allegados.

Muy probablemente sea por la carta que leyeron sus amigos a Álex en la misa funeral, con la que pudieron despedirse en condiciones de que ha sido su compañero de viaje durante muchos años y que Vanitatis ha publicado.

La carta más emotiva para Álex Lequio

“Te conocí un 31 de octubre de 2008 en Montecarmelo. Y quién me iba a decir que aquel día iba a conocer a una de las personas más importantes e influyentes de mi vida. Qué gran persona y qué gran personaje. Nuestra conexión fue tan fuerte e inmediata que solo de pensarlo se me parte el corazón pensando que no podré disfrutar de ella hasta nuestro reencuentro.

Tú me has dado los momentos más divertidos e irrepetibles de mi vida y también a los mejores amigos que uno puede tener. Nos diste a todos esa chispa necesaria para, realmente, vivir la vida como muy pocos saben vivirla. Y existen muy pocas bendiciones como esa.

Tenías una personalidad y una mente privilegiada. Cuando estábamos contigo, todos los amigos sentíamos la libertad de ser nosotros mismo. Sin vergüenza, sin tapujos. Eso era un grupo de verdad, eso era una amistad de película. Y es que te pasaste el juego de la vida. Has sido un ejemplo como familia, como amigo, como estudiante, como académico y como profesional.

Nunca olvidaré nuestras grandes aventuras, invenciones y momentos. Entre ellas destacan nuestro increíble acento cubano-italiano-catalán y 'El cocinitas', un concurso de cocina que batiría todos los récords de audiencia si estuviera en televisión. Y tus historietas, nuestros viajes a Ibiza, nuestros 'riders' en el hummer, nuestras conversaciones filosóficas y los mutuos consejos amorosos.

La mayor de todas no empezó hasta hace dos años. Jamás de los jamases volveré a ver a alguien tan valiente como tú. Te enfrentaste a un infierno en vida sin queja alguna y aun así seguías haciéndonos igual de felices que siempre. Ojalá algún día esté a tu altura”.

Además, también hubo palabras de agradecimiento a su novia, presente en el lugar. “Gracias, Carolina, por haber estado a su lado como lo estuviste. Te queremos mucho y su familia y amigos te estaremos eternamente agradecidos”.

Y también sus padres tenían presencia en el escrito: “Alguien como tú solo pudo salir de unos padres como los que tienes. Alessandro, no sabes el amor y la admiración que Álex sentía hacia ti. Nada le hacía más feliz que hacerte sentir orgulloso y todos sabemos que lo ha conseguido.

ana obregón y álex lequio

Ana, gracias por acogerme innumerables noches en tu casa y soportar todas las que liábamos, porque éramos 'too much'. Tu hospitalidad me ha dado la felicidad más grande y los momentos más bonitos. Has sido como una madre adoptiva para todos nosotros y, créeme cuanto te digo, que siempre estaremos a tu lado. Has sido un derroche de amor para Álex y eso le hizo ser como era. Así que solo puedo daros las gracias”.

Palabras finales para Álex

Para concluir esta emotiva carta, sus amigos optaron por dedicarle unas palabras directamente al joven Lequio: «Álex, tío, me has cambiado la vida. Me otorgaste tu amistad y la defendiste como solo un auténtico caballero puede hacerlo. Hoy temo menos a la muerte porque ella significa volver a verte».

Tenías miedo de que te olvidáramos y créeme que eso es imposible. Cada vez que nosotros, tus amigos, nos vemos, te vemos. Cada vez que reímos, te reímos. Cada vez que callamos, te pensamos, y cada vez que brindamos, lo hacemos por ti».

 

Esas palabras han emocionado a todos los presentes del funeral y también lo han hecho las que cerraban la carta. Decían así: «Como dijo tu tío Javier cuando nos reunimos en tu casa un día después de que te fueras, eres patrimonio de todos. Lo eres gracias a tu ejemplo, tu lucha y todo lo que conseguiste en vida».

 

«Tu influencia en nosotros ha marcado nuestras vidas y, por ello, siempre nos acompañarás. Nunca he visto tantas muestras de cariño y a España llorar tanto por alguien. Descansa, porque cuando lleguemos nosotros se va a liar parda».

 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad