Anna Simón

“Acosada”. Anna Simón, Zapeando y Antena 3 con la sangre helada: “Hay que denunciar”

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Una gran revelación sacude los pasillos de Atresmedia y la tertuliana del programa de La Sexta se queda a cuadros

10 de septiembre de 2019 (16:18 CET)

Zapeando siempre repasa los mejores momentos de la televisión, aunque ellos prefieren los de humor no han podido pasar por alto un tema como este. Los pasillos de Antena 3 se han quedad congelados y consternados. No entienden como puede suceder todavía algo así. Anna Simon como mujer se siente muy dolida. 

El pasado lunes 9 de septiembre los principales rostros de las cadenas volvieron a sus programas tras las vacaciones. Entre ellos cabe destacar a Ana Rosa Quintana y Susanna Griso. Ambas estrenaron temporada con testimonios exclusivos y nuevas secciones. La catalana contó con el terrible testimonio de la periodista Marta Fernández. La madrileña ha relatado el calvario que vivió durante dos años por culpa de un acosador bajo el sobrenombre de Pájaro Azul.

Susanna Griso Antena 3

A raíz de estas declaraciones de la ex presentadora de Noticias Cuatro, Susanna Griso confesó haber sido víctima también de un episodio muy similar, aunque sin llegar a los extremos de su compañera. Tal y como contó la periodista, en más de una ocasión recibió llamadas por parte de un seguidor. "En la época de informativos me llamaba, y como no había móviles, me colapsaba el teléfono y no podía hablar con otros departamentos. Me ponía música y me decía que quería hablar", contaba Griso. 

Susanna Griso no dejó que eso fuese a mayores y denunció el caso a los directivos de la cadena. "Hablaron con él y con sus padres", ha asegurado. Por otro lado, Marta Fernández si que vivió un auténtico infierno. Empezó a recibir mensajes "raros" en sus redes sociales. Lejos de cesar poco después le empezó a mandar cartas a su domicilio. Además, en la noche de Reyes le dejó un regalo en el balcón de su casa. Incluso llegó a amenzar a su marido: "Dile que nadie tiene propiedad, que incluso hemos podido ser amigos, pero ya es tarde para tenderle la mano. Al menos, que me pida perdón. Él sabe por qué".

"Me tuvieron que sacar por la puerta de atrás". "Se plantaba en mi puerta todos los días. A eso de las siete y media ocho de la mañana se ponía debajo de mi balcón a jugar con una pelota o a cantar o hacia que hablaba con el móvil. Me hacía sentir prisionera en tu propia casa", narró la periodista. Finalmente lo denunció ante la policía y le pusieron una orden de alejamiento de 500 metros con la que se puso fin a esta tortura. 

 

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