1.500 euros por noche. Kiko Hernández no dio el nombre, pero él da un paso al frente y lo cuenta todo

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El colaborador de Sálvame, ahora presentador, sentaba a su compañero en un reservado para que lo contase todo

Kiko Hernández señala

14 de julio de 2020 (12:19 CET)

En sustitución de Jorge Javier Vázquez, Kiko Hernández cogió las riendas del espacio, como siempre con éxito. Se nota que le queda bien llevar la batuta cantante. Durante la mayoría del programa, Sálvame seguía desencranando el tema de las fiestas de los futbolistas. De momento cuentan con testimonios de mujeres que han estado en ellas, pero nadie revela ni un solo nombre. Tampoco el programa, quién engañó de nuevo a la audiencia prometiendo que lo haría. 

Durante la tarde de lunes iban a decir el nombre de una mujer que "se dedicaba al oficio más antiguo del mundo". Sin embargo, dieron paso a las nueve de la noche a los informativos de Telecinco y se quedó sin desvelar generando un gran revuelo. Lo que no estaba previsto en la escaleta era que Alonso Caparrós se viniese abajo y revelase más aspectos desconocidos de su vida. 

alonso caparrós

Alonso Caparrós rechazó una gran oferta por acudir a una fiesta nocturna en calzoncillos. Sálvame quiere destapar este gran melón, como son las fiestas de futbolistas. La prostitución de lujo. Tal y como contó el colaborador, en estas fiestas el alcohol y las drogas, las mismas que le atraparon en el pasado y le hicieron que le vieran como un demonio, están presentes de forma habitual. 

Kiko Hernández tras ver derrumbarse a su compañero le llevó a un lugar del plató más relajado donde hablaron distendidamente sobre su pasado. Caparrós adquiró una gran fama en los 90 cuando presentaba el mítico concurso, Furor, en Antena 3. En su juventud calló en el agujero de la noche y las drogas. Tuvo que retirarse de televisión dada su situación. 

Alonso Caparrós acudió a esas fiestas y reconoce que hay chicos y chicas que no tienen opción de elegir. El tertuliano se arrepiente de como trataba a las mujeres en aquella época, su comportamiento era culpa de las drogas. Le veían como un demonio. 

Hace no mucho tiempo, por Instagram, un hombre le escribió y le ofreció 1.500 euros por acudir a una fiesta solo en ropa interior. Esta propuesta le llegó en un mal momento económico, pero aún así no aceptó. 

 

 

 

 

 

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