Sergio Ramos se enfrenta a Zidane

El defensa del Real Madrid amenaza con tirar de la manta si el técnico francés prescinde de él en la Champions

Fotografía: Sergio Ramos se enfrenta a Zidane
Fotografía: Sergio Ramos se enfrenta a Zidane

Sergio Ramos se siente señalado por Florentino Pérez y por Zinedine Zidane como uno de los responsables de la actual crisis deportiva del Real Madrid. Al malestar del presidente por su rendimiento y sus continuas escapadas a Sevilla desde que renovó su contrato se unen ahora las dudas del técnico francés, que acusa al futbolista de estar mal físicamente. Dolido, el capitán del Real Madrid amenaza con tirar de la manta.

Zidane se puso en manos de los futbolistas cuando sustituyó a Benítez, el pasado 4 de enero. El técnico pidió ayuda a la plantilla y, sobre todo, a Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y Marcelo. Al principio, hubo buena sintonía entre el entrenador y los pesos pesados del Real Madrid, pero la derrota contra el Atlético en el derby liquidó la paz ficticia en el vestuario madridista. Desde aquel día, Zidane endureció su discurso y pidió más profesionalidad a los jugadores.

El actual entrenador del Real Madrid, según fuentes próximas a Florentino Pérez, está preocupado y molesto con el rendimiento de Sergio Ramos y podría prescindir de él en los decisivos partidos de la Champions. Varane y Pepe podrían formar la pareja de centrales del equipo en los cuartos de final.

Isco y James

Las dudas de Zidane han llegado a Sergio Ramos, que controla el vestuario del Real Madrid. Y el defensa andaluz amenaza con destapar muchas cosas que calla del técnico francés, como sus limitaciones tácticas y la mala preparación de los partidos. El capitán está harto de ser el blanco de las críticas.

Zidane ha perdido apoyos y medita su salida del club cuando acabe la temporada. El técnico esperaba que los futbolistas mejoraran su actitud para salvar la temporada, pero no detecta mucho compromiso en el equipo. Harto de tantas movidas, Zidane ya ha sentenciado a Isco y James. Con Sergio Ramos duda. Si prescinde de él, las tensiones pueden explotar en el Bernabéu.