Sergio Ramos rompe relaciones con Isco

El capitán del Real Madrid Sergio Ramos pierde la paciencia con Isco Alarcón, en otros tiempos uno de sus mejores amigos en Valdebebas

Sergio Ramos e Isco Alarcón
Sergio Ramos e Isco Alarcón

Sergio Ramos siempre sea caracterizado por ser un tipo que va de cara. Tanto dentro como fuera del campo. Eso le he llevado, entre otras cosas, a ser capitán en el Real Madrid, uno delos vestuarios más difíciles de gestionar entre los grandes equipos de Europa.

Entre otras cosas porque, en un club como el blanco, lo más habitual es que el vestuario esté lleno de estrellas. Y no todas pueden jugar siempre. Es común que, en equipos de este nivel, los jugadores que no tienen el rol de titular indiscutible, si tienen un cierto caché, luchen en los entrenamientos y en el día a día para convencr al entrenador de que ellos son una mejor opción que la competencia.

El Real Madrid celebra un gol contra el Betis
El Real Madrid celebra un gol contra el Betis

No es el caso precisamente de Isco. El andaluz hace ya mucho tiempo que, sabiendo que Zidane no lo ve como un jugador clave como sí ve al propio Ramos, Kroos, Benzema o recientemente Valverde, se ha dejado ir y su fútbol se ha resentido.

Sergio Ramos se aleja de Isco

Tanto que Alarcón no es ni la sombra del jugador que un día fue. Es cierto que no es un tipo de crack que siempre se haya dejado la piel en el campo. La calidad que tiene en sus pies hace que no necesite del físico para ser determinante. Eso sí, debe ponerle ganas y mentalidad, algo que hace mucho que no hace.

Ramos lo sabe. Ha hablado en más de una ocasión con él para ponerle las pilas, para hacerle ver que, si quiere ser importante en el Madrid, quiere lucir su equitación con orgullo (ahora puedes hacerte con los pantalones oficiales del Real Madrid en Amazon por tan sólo 28.49 euros) y que eso le lleve a ser determinante también con la Selección Española, debe de dar un paso adelante.

Sergio ve que no lo está dando, y que su comportamiento en estos duros momentos no es el que debería, de ahí que se haya alejado de él y que su relación sea ahora meramente profesional, nada que ver con la que tenían tiempo atrás, donde compartían momentos dentro y fuera de su rutina diaria.