Pelea de gallos en el Real Madrid

Las estrellas del club blanco dan rienda suelta a la tensión que llevan acumulada

Fotografía: Pelea de gallos en el Real Madrid » Diario Gol
Fotografía: Pelea de gallos en el Real Madrid » Diario Gol

Llegó Zidane, encadenaron unas pocas victorias y una serie de derrotas que hacían inviable luchar por la Liga. Se destensaron y se quitaron la presión. Zidane acertó en su discurso, dando la Liga por perdida. Y pasó lo que nadie esperaba. El Barça tropezó cuatro jornadas consecutivas y el Madrid recortó distancias. Faltan dos jornadas para que termine la competición y están a un solo punto, esperando el resbalón azulgrana. Pero las tensiones han vuelto.

La posibilidad de ganar títulos ilusiona, pero también ha generado algunas crispaciones en el grupo. Hay miedo a volver a perder. Miedo a una nueva oleada de críticas porque no aprovecharon la oportunidad que el destino les brindó. La plantilla y el técnico lo tienen claro: hay que ganarlo todo y que si no ganan la Liga no sea porque no lo han intentado todo hasta el final.

Es por ello que, víctimas de esos miedos y del hambre por volver a ganar, algunos jugadores ya no pasen según que cosas a sus compañeros. Luka Modric, un jugador con más carácter del que aparenta, auténtico líder del centro del campo blanco y jugador que osó enfrentarse incluso a Cristiano Ronaldo en su momento, le ha pegado una buena reprimenda a Isco Alarcón.

«¡Pasa un poco!»

El croata se quedó a gusto en el partido de Anoeta contra su compañero, que volvió a ser suplente. El poco tiempo de que dispuso el malagueño –entró por James en el ’72– no le valió de mucho, aunque fue en esos últimos instantes de partido cuando llegó el gol de la victoria, obra de Gareth Bale. Sin embargo, Modric tuvo tiempo de recriminarle lo mucho que le gusta el balón y le exigió que no se recrease tanto y pasase más rápido la pelota.

«¡Eh! No hagas eso, pasa el balón, ¡pasa un poco!», espetó Modric a Isco. Y no le faltaba razón al croata. La movilidad de balón potencia el juego en equipo y es una de las claves para que un equipo alcance la victoria. En aquella ocasión, la pérdida de balón de Isco le costó ver una tarjeta amarilla a Modric, que hizo la cobertura. 

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