Modric cierra un pacto con Zidane

El centrocampista croata Luka Modric y el acuerdo con Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid

Luka Modric celebra el 1-3 en el Clásico
Luka Modric celebra el 1-3 en el Clásico

Zinedine Zidane ha vuelto a demostrar que es un entrenador que siempre sabe sacar petróleo de las situaciones más complicadas. El técnico del Real Madrid llegaba más que señalado al encuentre ante el Barça en el Camp Nou, donde, en el caso de haber encajado una severa goleada, Florentino Pérez se hubiese planteado seriamente cesarlo.

Zinedine Zidane
Zinedine Zidane

Pero los blancos demostraron que, a diferencia de los partidos ante Cádiz y Shakhtar, en encuentros de primer nivel siempre rinden. Zidane cogió el toro por los cuernos y decidió, entre otras cosas, dejar a Luka Modric en el banquillo.

Una apuesta arriesgada teniendo en cuenta que el croata siempre acaba siendo uno jugador importante, sobre todo en este tipo de partidos. Eso sí, quedó más que demostrado que fue una apuesta acertada.

El pacto Zidane-Modric

Entre otras cosas porque, cuando Zidane vio que el Barça estaba tocado y que Koeman no era capaz de dar con la tecla, apostó por dar entrada a un Modric que, al margen de coger las riendas del equipo con las piernas frescas, marcó un golazo en los minutos finales del encuentro.

Luka Modric
Luka Modric

Cuentan desde el entorno del Real y en medios como diariomadridista que la idea de Zidane es, tras hablar con Luka, reservarlo y dosificar mucho más sus minutos para que el balcánico saque su mejor rendimiento en momentos determinados.

Es evidente que Luka no está para jugar dos partidos seguidos a no ser que sean partidos muy plácidos. Como el Real no está jugando tan bien como para que Modric pueda descansar en el césped, Zidane debe tirar de rotaciones para reservar al centrocampista.

Modric, que ha señalado que estaría encantado de acabar su carrera en el Real, es el primero en aceptar este nuevo rol en el que ya no es un intocable. Entre otras cosas porque, como quedó demostrado el sábado, puede hacer mucho más daño saliendo del banquillo y con las pilas cargadas que jugando a medio gas durante varios partidos consecutivos.