Messi está matando al Barça desde dentro: bochorno en el césped, jugada sucia fuera y guerra civil en el vestuario

El delantero argentino del Barça Leo Messi es un problema para el club catalán a todos los niveles

Leo Messi en el Atlético de Madrid-Barça
Leo Messi en el Atlético de Madrid-Barça

Leo Messi protagonizó en el Wanda Metropolitano otro partido en la línea de los que viene firmando este curso. Una actuación que refleja lo que también está pasando en el vestuario y la relación que mantiene con los mandatarios.

Bochorno en el césped

Un dato: Leo perdió la friolera cifra de 23 balones. Algo imperdonable cuando delante se tiene un equipo tan correoso como el Atlético de Madrid del Cholo Simeone. Una estadística que refleja la apatía que invade al crack de Rosario desde hace semanas-meses. Concretamente, desde que Josep Maria Bartomeu lo retuvo contra su voluntad.

En aquel momento Messi lo tuvo claro. Cumpliría con su contrato hasta final de curso y haría las maletas sin mirar atrás. Salir del club más o menos como hizo este sábado del Wanda Metropolitano: sin inmutarse ni preocuparse por lo que deja detrás.  

Leo Messi en el Atlético de Mardid-Barça
Leo Messi en el Atlético de Mardid-Barça

Porque a juzgar por lo visto sobre el césped en los últimos partidos que ha jugado con el Barça, Messi ya está pensando en su futuro lejos del club de la ciudad condal. Lo que ocurra en el equipo ya no va con él. No es problema suyo.

Han sido demasiados años denunciando la nefasta gestión de Bartomeu y avisando que con esta plantilla no da para ganar títulos. Y no será él quien levante la situación. Ya no tiene ganas. Porque como decíamos, lo que ocurra en el equipo no va con él, pero tampoco lo que le pase al club.

Messi calla, pero no olvida

Como recogimos en Diario Gol este sábado, Messi no está dispuesto a perdonar ni un euro de su contrato. No se rebajará el sueldo. “Estoy harto de ser siempre el problema en este club”, dijo al aterrizar en Barcelona tras su convocatoria con la Selección Argentina. Y dejará de serlo, pero cuando le toque. Es decir, cuando termine su contrato y se pueda marchar con la carta de libertad, sin que aparezca el presidente de turno como Bartomeu y se enroquen ante la opción de dejarlo salir.  

Mientras tanto, cumplirá a rajatabla lo que dice su acuerdo, tal y como tuvo que hacer el pasado verano cuando solicitó su salida a los responsables del club. No ve razón para hacer ningún favor a una entidad en la que se está sintiendo maltratado.

Guerra civil en el vestuario del Barça

Todo ello sin olvidar la dudosa relación que mantiene en el vestuario culé, donde cada día tiene menos amigos, en lo que deriva en una guerra civil silenciosa entre los que apoyan al delantero de Rosario y los detractores del capitán. Entre los primeros le quedan Jordi Alba y poco más. Pero entre los segundos ya figuran Antoine Griezmann, Ousmane Dembélé, Marc-André ter Stegen, Frenkie De Jong o Riqui Puig, entre muchos otros.

Leo Messi
Leo Messi

Jugadores con lo que ya se han producido discrepancias en aspectos que can desde lo que ocurre en el campo y en los entrenamientos, hasta las negociaciones que algunos de ellos han llevado con la anterior directiva al margen del resto del equipo. Y el panorama genera un ambiente que es polvorín a punto de estallar.

Con todo, el Barça tiene ahora en sus filas a un seis veces Balón de Oro que cobra como si hubiera ganado 20, que no aporta nada al equipo sobre el terreno de juego y que tiene al vestuario de punta. Y si la cosa no cambia de aquí a final de temporada, no solo acabará realmente mal, sino que tendrá resultados nefastos a medio-largo plazo. Y es que estamos hablando de un Barça que tendrá que cubrir su ficha de más de 40 millones de euros netos y que no ingresará ni un euro por su traspaso, y que además terminará con casi toda seguridad con la temporada en blanco.