Los trapos sucios de Koeman: el técnico que pidió Messi a Bartomeu

El delantero argentino de Barça Leo Messi nunca quiso a Koeman como entrenador culé

Ronald Koeman
Ronald Koeman

Ronald Koeman sigue adelante con la preparación de su proyecto en el FC Barcelona. Este mediodía ha sido presentado Pjanic, una de las incorporaciones para el conjunto azulgrana y con el que ya podrá contar esta misma tarde. Sin embargo, la historia podría haber sido muy distinta. No la de Pjanic, sino la de Koeman y su relación con el banquillo culé. Y es que según puede confirmar Diario Gol, los pesos pesados apostaban por otro nombre totalmente distinto al del holandés: Francisco Javier García Pimienta.

La decisión de abandonar el Barça por parte de Leo Messi y que comunicó mediante un burofax a Josep Maria Bartomeu ha sido una de las bombas del verano. El argentino finalmente se quedará, al menos hasta finalizar su contrato, tal y como emitió en una entrevista publicada por goal.com.

Azotes a Bartomeu y su junta

Una intervención en la que explicó que los motivos que le habían llevado a esta decisión fueron la falta de un proyecto competitivo y la nefasta gestión de la junta directiva de Bartomeu.

Sorprendentemente y a pesar de los dardos, el mandatario se agarra al puesto con uñas y dientes. No se da por aludido. Y ahora a Leo no le queda otra que aguantar a las órdenes de Koeman.

Leo Messi
Leo Messi

De momento la relación es correcta. Pero no adelantemos acontecimientos, pues la realidad es que Messi nunca quiso al holandés en el banquillo.

El técnico que Messi pidió a Bartomeu

El delantero lo tenía claro. Su prioridad tras la salida de Quique Setién estaba en la llegada de Xavi Hernández. Pero dada la negativa del egarense, propuso un plan B al presidente: Francisco Javier García Pimienta. Un técnico al que veía perfecto para estar de paso mientras Bartomeu agotaba su mandato y llegaba una nueva directiva con un proyecto en condiciones.

Pero Bartomeu pensó que eligiendo esa opción, el vestuario se le acabaría yendo de las manos definitivamente. Temió que las vacas sagradas hicieran y deshicieran a su antojo. Y que aquello acabaría hundiendo del todo su legislatura.

Por eso optó por un Koeman con mano dura suficiente como para poner en liza a los cracks y hacer limpieza en el vestuario. Un panorama que no gustó nada a Messi, como la llamada un minuto del holandés a su amigo Luis Suárez para decirle que no contaba con él, y que acabo siendo el detonante final para la explosión de los deseos de Leo de abandonar el Barça.

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