Los aires de estrella de Odegaard ya son un problema en el Real Madrid

El jugador noruego del Real Madrid, Martin Odegaard, empieza a ser un problema serio para Zinedine Zidane

Martin Odegaard
Martin Odegaard

No fueron pocos los que se sorprendieron cuanto vieron que Zinedine Zidane, en sus dos primeras alineaciones, se la jugaba con Martin Odegaard como titular en el centro del campo. Por mucho que el noruego dejara la temporada pasada muy buenas sensaciones en la Real Sociedad, la sorpresa fue generalizada.

Eso sí, viendo que su rendimiento no fue el esperada, parece que Zidane ha decidido rebajar la presión sobre el jugador y sentarlo en el banquillo en los dos últimos encuentros. De hecho, ante el Levante apenas jugó 8 minutos.

Un cambio de rol que parece que no le ha sentado nada bien a Martin. Es más, tal y como apuntan desde dentro, los aires de estrella de Odegaard estén empezando a ser un problema en el Real Madrid.

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Odegaard y el problema en el vestuario

Y es que el noruego tenía muy claro cuando regresó de su cesión en la Real Sociedad que sólo se quedaría en el Real Madrid si tenia minutos de calidad. Florentino Pérez, el gran valedor del joven mediapunta, le aseguró que sería importante. Y así lo fue en los dos primeros partidos en los que, eso sí, no demostró estar a su mejor nivel.

Es evidente que el Madrid no es la Real y que Odegaard es un muy buen jugador, pero también lo es que el club blanco es muy exigente y no perdona dos partidos malos. Al menos en el caso de jugadores como Martin que no es que sean precisamente estrellas.

El noruego, que es muy discreto de puertas hacia fuera, ya está mostrando su disconformidad al ver que Zidane lo ha sentado en dos partidos seguidos. Algo que no está gustando nada en un vestuario en el que jugadores como Isco, Asensio o Vinicius, que han dado mucho más al Real que Odegaard, no se muestran tan irreverentes en este sentido.

Sergio Ramos ya le hizo saber hace unos días a Martin que, con aires de estrella, no iba a llegar a ningún lado. El noruego tiene ahora dos semanas, las del parón de selecciones, para reactivar su mejor versión y demostrarle a Zidane (que sigue confiando en él) que puede ser un jugador válido para su plantilla.

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