Leverkusen deja tocados de muerte en el vestuario del Barça

El último partido de la fase de grupos de la Champions sentencia a varios futbolistas

Fotografía: Leverkusen deja tocados de muerte en el vestuario del Barça
Fotografía: Leverkusen deja tocados de muerte en el vestuario del Barça

El de Leverkusen no era un partido dramático para el Barça, que ya había solucionado su clasificación y el primer puesto del grupo con su goleada ante la Roma. Luis Enrique prescindió de los futbolistas más exigidos y examinó a otros con ganas de reivindicarse. La mayoría suspendió en Alemania. Las peores notas fueron para Sandro y Munir, muy erráticos contra el Bayer.

Sandro y Munir jugaron todo el partido, pero no supieron aprovechar la enésima oportunidad que les dio Luis Enrique. Esta temporada, por los dos meses de baja de Messi, han tenido mucho más protagonismo que hace un año, pero su rendimiento ha sido decepcionante. Por dicho motivo, el técnico asturiano insiste en la necesidad de fichar a otro delantero que sustituya a Pedro Rodríguez, traspasado en verano al Chelsea.

Bartra y Adriano, mal

El partido de Leverkusen también retrató a Marc Bartra, que sigue sin afianzarse como central. El futbolista de la cantera es demasiado irregular. Combina actuaciones solventes con errores impropios de un jugador de élite. Igual de frustrante es el rendimiento de Adriano, un futbolista con mucho talento pero demasiado disperso. Luis Enrique valora su polivalencia, porque puede jugar en casi todas las posiciones, pero el brasileño está muy por debajo de Dani Alves y Jordi Alba.

Kaptoum, un joven centrocampista del Barça B con mucha clase, tampoco estuvo acertado.

Leverkusen, en cambio, premió a Ter Stegen. El portero alemán fue el jugador más destacado del Barça y con sus paradas evitó la derrota. El Bayer fue muy superior al equipo azulgrana. También estuvo bien Samper, a quien Luis Enrique exige más sacrificio defensivo.