La porquería de Rafa Benítez sale a flote

El técnico del Real Madrid, molesto con Florentino, nunca tuvo la autoridad suficiente para imponer su criterio en el vestuario

Fotografía: La porquería de Rafa Benítez sale a flote
Fotografía: La porquería de Rafa Benítez sale a flote

Rafa Benítez callará muchas cosas porque Florentino Pérez le ha dado un generoso finiquito. En el club, sin embargo, ya han puesto en marcha el ventilador para justificar una decisión que puede pasar factura al presidente, cada día más señalado por los socios como el gran responsable de la actual crisis deportiva de la entidad.

Benítez lloró de emoción en su presentación oficial como entrenador del Real Madrid. El técnico, sin embargo, comprobó muy pronto que no tenía la total confianza de Florentino Pérez y que tendría muchos problemas para controlar el vestuario. Desde el primer día se sintió desafiado por algunos futbolistas. Empezando por Sergio Ramos, el capitán, que le hacía la vida imposible y tanto despotricaba de él.

Ramos fue uno de los futbolistas que lideró la rebelón contra Benítez, a quien pusieron varios apodos, como El Gordo. Pero mucho más tensa fue la relación con James e Isco, que habían pedido su salida del club. Con Cristiano Ronaldo tampoco tuvo buena sintonía desde el día que se negó a decir del astro portugués que era el mejor futbolista al que había entrenado.

El mercado de verano

Benítez detectó que tendría muchos problemas poco después de que comenzara la Liga. El detonante fue el cierra del mercado de verano. Entonces, el técnico comprobó que Florentino Pérez no había hecho ningún fichaje de campanillas. A sus antecesores, Ancelotti y sobre todo Mourinho, el presidente atendió sus caprichos. El caso David de Gea complicó mucho más las cosas.

El ya ex entrenador del Real Madrid se ha ido muy dolido con Florentino, a quien no citó en su carta de despedida. Benítez ha confesado a sus personas de máxima confianza que el presidente no ha jugado limpio. Públicamente le defendía, pero en privado le despreciaba. Hablaba mal de él a sus espaldas, con mofas incluidas.