La falta de tablas de Zidane en la pizarra

Jugadores del Real Madrid cuestionan, en privado, las tácticas de su entrenador 

Fotografía: La falta de tablas de Zidane en la pizarra
Fotografía: La falta de tablas de Zidane en la pizarra

Florentino Pérez y sus altavoces mediáticos vendieron a Zinedine Zidane como el Pep Guardiola del Real Madrid tras despedir a Rafa Benítez. En enero, el club blanco quiso ilusionarse con el técnico francés, con su carisma, y ocultó sus problemas y sus malos resultados como entrenador del Castilla. Hoy, muchos, muchísimos, dudan de Zidane, sobre todo de sus tácticas y su interpretación de los partidos.

El Real Madrid ya ha empatado dos encuentros como máximo responsable técnico del equipo: contra el Betis y contra el Málaga. En Granada, el conjunto blanco ganó gracias a un gol salvador de Modric en los últimos minutos. En estos partidos, el Madrid se ha mostrado muy vulnerable en defensa y poco inspirado y muy previsible en ataque. La pizarra, según cuentan en Valdebebas, no es el fuerte de Zidane.

El técnico francés, según algunos futbolistas, no suele dedicar mucho tiempo a analizar al rival ni en buscar soluciones tácticas. Tampoco suele rectificar de manera rápida cuando alguna cosa no funciona durante los partidos. En Málaga, por ejemplo, quedaron en evidencia varias carencias. Javi Gracia, el técnico local, le ganó claramente la partida.

El silencio de la directiva

El Madrid se muestra muy poco expeditivo por las bandas. Tanto Carvajal como Marcelo son más fiables en ataque que en defensa, y no reciben demasiadas ayudas cuando el equipo pierde el balón. El Madrid, además, presiona muy poco la salida del rival.

Florentino Pérez y sus directivos, mientras, callan sus dudas respecto a Zidane. Prefieren cargar contra los futbolistas y su presunta «falta de compromiso». Algunos ejecutivos, no obstante, recuerdan que el Castilla ha mejorado con Ramis como entrenador. Y en la plantilla, sólo los pesos pesados están contentos con Zidane. La clase media, con Kroos e Isco a la cabeza, está muy desanimada.