Joan Creus está en el punto de mira de los capos del vestuario del Barça

Fuentes del club asumen que se equivocaron con las renovaciones del secretario técnico y de Xavi Pascual

Fotografía: Joan Creus está en el punto de mira de los capos del vestuario del Barça
Fotografía: Joan Creus está en el punto de mira de los capos del vestuario del Barça

Joan Creus se ha convertido en un problema para el FC Barcelona. Jugadores del equipo de baloncesto, ejecutivos y directivos culpan al secretario técnico de los malos resultados de una sección que cuesta más de 20 millones de euros al club (ingresa unos cinco millones de euros anuales). Hace un año, Creus estuvo contra las cuerdas, pero renovó su compromiso durante las pasadas elecciones a la presidencia del club.

El Barça de baloncesto es un equipo decadente. Un equipo sin personalidad. Irreconocible. La confección de la plantilla de la pasada temporada fue errática. La del curso actual, también. Creus ha fichado a siete jugadores, la mayoría de perfil bajo, y el Barça no reacciona. Eliminado por el Bilbao en los cuartos de final de la Copa del Rey, su situación en la Euroliga (tres victorias y cuatro derrotas) es muy delicada. Las sensaciones todavía son peores y los jefes del vestuario señalan a Creus como el responsable de la actual crisis deportiva.

Con un presupuesto de 25 millones de euros, el Barça es un equipo sin carácter y sin un líder en la pista. Navarro, que cobra 2,2 millones de euros anuales, vive de las rentas del pasado y Tomic es una mala fotocopia del pívot desequilibrante de las últimas temporadas. El croata también supera los dos millones de euros de ficha.

Siete fichajes

El Barça fichó en verano a Arroyo, Ribas, Perperoglou, Diagné, Lawal, Vezenkov y Samuels. Ribas es, posiblemente, la única incorporación acertada. Creus no ha sabido regenerar el juego exterior del equipo y ha fichado a pívots de bajo coste que lastran a una plantilla desequilibrada.

Creus, además, es el responsable de la continuidad de Xavi Pascual. La sintonía entre ambos ya no es idílica, pero el secretario técnico descartó la incorporación de otro entrenador que cambiara la dinámica negativa de la pasada temporada. En el vestuario ya nadie cree en los métodos de Pascual y en los despachos asumen que se equivocaron las renovaciones del entrenador y del secretario técnico. En el Palau ya se habla de fin de ciclo.