«Es un mentiroso». El crack del Real Madrid que planta cara a Zidane

El futbolista se convierte en el nuevo polvorín del vestuario

Fotografía: "Es un mentiroso". El crack del Real Madrid que planta cara a Zidane » Diario Gol
Fotografía: "Es un mentiroso". El crack del Real Madrid que planta cara a Zidane » Diario Gol

Protagonismo, minutos y ser el futuro miembro indiscutible de la delantera del Real Madrid. Ninguna de esas promesas se cumplió. El jugador abandonó Mestalla muy contrariado, con la paciencia colmada. Pese a que el equipo necesitaba gol, se quedó en el banquillo hasta el final.

El futbolista siente que no pinta nada. Que es la última opción para Zinedine Zidane y que solo entra en el equipo si el míster no tiene otra opción. El delantero no puede más y ya no se reserva nada.

Álvaro Morata perdió toda su confianza en el entrenador y en los responsables que tantas cosas le prometieron cuando triunfaba en la Juventus de Turín. El canterano cambió la repercusión que tenía en el campeón italiano por defender el escudo de su vida. Se equivocó.

Los números hablan por sí solos

El internacional español ha demostrado mucho más que Benzema. El francés suma esta temporada 13 goles y seis asistencias en 30 partidos disputados. A simple vista sus números son mejores. Morata acumula 11 goles y cuatro asistencias en 29 partidos.

Sin embargo, el ‘9’ ha tenido 2.000 minutos. Es decir, mantiene un promedio de un gol cada 154 minutos. Álvaro es mucho más efectivo. Logró sus números en 1.252 minutos. Es decir, anota un tanto cada 114 minutos.

Morata se rebela

Nada de lo que le aseguraron para conseguir su firma en el contrato se ha cumplido. «Es un mentiroso». El jugador ya no esconde su malestar con el entrenador.

Morata sabe que Zinedine le quiere en la calle para poder quedarse con Karim Benzema. Aunque se lo escondió, ya no le quiso en verano, pero tuvo que ceder a las pretensiones de Florentino Pérez. El presidente quería españolizar el equipo y el técnico tuvo que aceptar la incorporación.

En el entorno del jugador se sienten engañados. Molestos. Sienten que les están tomando por tontos. No creen ninguna de las palabras del entrenador. Consideran que cada vez que asegura que quiere que siga está mintiendo.

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