El vestuario del Madrid aísla a Cristiano Ronaldo fuera del Bernabéu

Algunos miembros de la plantilla blanca están cansados de hacer teatro con el portugués

Fotografía: El vestuario del Madrid aísla a Cristiano Ronaldo fuera del Bernabéu » Diario Gol
Fotografía: El vestuario del Madrid aísla a Cristiano Ronaldo fuera del Bernabéu » Diario Gol

Teatro fuera del terreno de juego. En el vestuario. En los desplazamientos. En el avión. En las comidas de equipo. En las discotecas. La situación en el Real Madrid se torna insostenible.

Algunos jugadores de la plantilla de Zinedine Zidane se han cansado de fingir. Están hartos de tener que poner siempre buena cara a Cristiano Ronaldo. Están hartos de reírle las gracias. Están hartos de aguantar su tremebundo ego, sus rabietas cuando pierde. Algún peso pesado ha dicho basta. El único en el que realmente puede confiar es Pepe. 

GOL ha tenido acceso a fuentes del vestuario del Real Madrid que se han mostrado tajantes: «Algunos jugadores han empezado a hacerle el vacío a Cristiano». No han salido los nombres a la luz. De hecho, en la mayoría de los casos no van de cara. Todavía.

La práctica que ha empezado a ser generalizada entre jugadores blancos consiste en no invitar a Cristiano a sus reuniones. Si quedan algunos para tomar algo, no le avisan. Procuran no hablar de determinados temas en su presencia. «No lo soportan», zanjan las mismas fuentes, que han solicitado encarecidamente permanecer en el anonimato.

«Que no venga»

Se han dado casos de acudir a un restaurante y no decir nada a Cristiano, incluso después de que el portugués preguntase si tenían algún plan. En una fiesta mediática montada en un famoso local de Madrid ocurrió tres cuartos de lo mismo. Cristiano quería apuntarse a última hora. «Que no venga», fue la respuesta de un peso pesado del Madrid que, aparentemente, se lleva bien con él.

Esta situación, sumada al bajón de rendimiento que Cristiano ha experimentado en la actual temporada, le precipita a la puerta de salida. Tiene los días contados en el Real Madrid. Pero su marcha amenaza con convertirse en un problema.  

Publicidad