Cien tardes de Liga verdi-blanca

El Betis y el Madrid alcanzan el centenar de choques ligueros

Fotografía: Cien tardes de Liga verdi-blanca
Fotografía: Cien tardes de Liga verdi-blanca

El Real Betis y el Madrid y el Real Madrid y el Betis, se han enfrentado 122 veces en competición oficial a lo largo de su historia: 99 de ellas en la Liga, y 23, en la Copa. El partido de mañana en el estadio Benito Villamarín (20:30 horas) hará el número cien entre los dos equipos en el campeonato liguero. José Ramón Esnaola [Andoain, Guipúzcoa, 1946] y Javier López [Laredo, Cantabria, 1950] han sido los jugadores verdiblancos que más veces han participado en un Betis-Madrid o Madrid-Betis, casi siempre saldados a favor del equipo madridista: 29 victorias para el conjunto sevillano, 69 victorias para los madridistas y 25 empates. El último enfrentamiento entre béticos y merengues se produjo, el 29 de agosto de 2015, en el Santiago Bernabéu, con goleada blanca por 5-0.

La tanda de penaltis más increíble

Esnaola es una institución entre el beticismo. Estuvo doce años defendiendo la portería del Real Betis Balompié [1973-1985], con el que subió a Primera División la primera temporada de recalar en Heliópolis (1973-74) y con el que conquistó la histórica primera Copa del Rey de 1977 frente al Athletic Club después de tantos años denominándose Copa del Generalísimo. Fue la final de Copa con la tanda de penaltis más increíble y fabulosa de la historia. Tras acabar el partido 2-2 y la prórroga correspondiente, se ejecutaron nada menos que 21 lanzamiento desde los once metros –el árbitro, José Luis García Carrión, mandó repetir el de Chechu Rojo en la segunda tanda porque se movió Esnaola antes de chutar–, convirtiéndose el portero del Betis en el héroe indiscutible de aquella agónica final del Manzanares. Más que un choque entre el Athletic y el Betis, fue un duelo Iribar-Esnaola. Dos vascos frente a frente donde acabó triunfando el guipuzcoano de Andoain.

«Fue un partido vibrante que pudo ganar cualquier», recordaría años después José Ángel Iribar, 466 partidos en Primera División, todos con la camiseta del Athletic Club, en la revista oficial del Betis Trece barras. «Esnaola resultó decisivo. La tuvimos en la mano y no la aprovechamos», aseguró el Txopo. Y llevaba razón. La derrota se hizo más amarga y decepcionante para el equipo vasco debido a que pocas semanas antes también había caído en la (doble) final de la Copa de la UEFA frente a la Juventus (1-0, en Turín; 2-1, en Bilbao). «Fue el peor momento de mi carrera», confesó Iribar.

Duelo de porteros entre Iribar y Esnaola

Por dos veces pudieron hacerse con la Copa los leones de San Mamés y por dos veces se la arrebató de las manos Esnaola. La primera, en el quinto lanzamiento de penaltis con 4-4 en el marcador. Tiró Julio Cardeñosa y mandó el balón fuera del arco. Si marcaba Dani –el siguiente en tirar del lado bilbaíno–, el Athletic, campeón. Pero Dani hizo una paradinha y atajó Esnaola. Locura bética; desolación rojiblanca. Invasión del terreno de juego por parte de fotógrafos y periodistas que cubrían la final. Al frente de todos ellos, el inigualable José María García, entrevistando micrófono en mano a García Carrión en el centro del campo. (Eran otros tiempos). En la siguiente tanda de penaltis, Iribar detuvo el del internacional Alabanda, y Esnaola, el de un tal Villar, que el tiempo acabaría convirtiendo en sempiterno presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Para que la gesta fuera completa, Bizcocho transformó para el Betis el décimo noveno penalti, y Esnaola, detuvo el de Iribar. El Betis, campeón de la primera Copa del Rey (Juan Carlos).

El destino quiso que José Ramón Esnaola, de 39 años, disputara su último partido como jugador bético el 23 de junio de 1985 en el Villamarín, en una semifinal de Copa frente al Athletic Club. Se impuso el Betis 1-0. Aunque no le sirvió de nada porque en San Mamés había perdido 2-0. Esnaola, el mejor guardameta de la historia verdiblanca, un icono del beticismo, permaneció sin embargo en el club heliopolitano durante cerca de tres décadas más, ejerciendo distintas funciones en el cuerpo técnico. Cuando se retiró en 2013, era el entrenador de porteros.

Los goles de su vida de Javier López

Javier López, Francisco Javier López García [1970-1982], el otro jugador bético que más Madrid-Betis o Betis-Madrid ha disputado, también participó en la Final de los Penaltis del Calderón. Suyos fueron los dos goles –los más importantes de su carrera futbolística–, que neutralizaron las dos ventajas de los vizcaínos, obra de Astrain y Amorrortu. «Lo que yo sentí en aquel momento, cuando vi el balón en la red [en el segundo gol], no se puede contar», contó Javier López al Abc de Sevilla en 1988. «Aquello, además, fue particularmente emotivo porque cuando volvía al centro del campo, se me abrazó Benítez y me dijo: «Me has salvado», refiriéndose a que había evitado que él pasara a la posteridad como el hombre que había cometido el fallo que le había dado la victoria al Athletic».

Francisco Javier López García fichó por el Betis en diciembre de 1969, procedente del Gimnástica de Torrelavega después de que fuera rechazado por el Atlético de Madrid en el reconocimiento médico. A finales de los 70 formó junto con Cardeñosa y Sebastián Alabanda una de las mejores líneas medular de la historia del Betis, hasta tal punto que alcanzaron la internacionalidad con la selección absoluta. De cuerpo menudo y corazón volcánico, jugó más de cuatrocientos partidos con la camiseta del Betis. Cuando abandonó el Villamarín en 1982, Javier López fichó por el RCD Mallorca y el Granada CF.

Debut goleador de ‘Zizou’ en el Villamarín

Esnaola y López, los dos jugadores del Betis que más veces se han enfrentado al Madrid, rivalidad que en la Liga alcanza la centena. Además, el encuentro de mañana reúne también la peculiaridad, por parte visitante, de ser el campo donde Zidane marcó su primer gol como madridista. Fue el 15 de septiembre de 2001, con un resultado descorazonador para el equipo entrenado entonces por Vicente del Bosque: Betis, 3; Madrid, 1. Quince años después, Zizou regresa al Villamarín en el puesto de Del Bosque, con dos dudas: si devuelve la titularidad a Ramos en detrimento de Varane, y si el puesto del lesionado Gareth Bale lo ocupa Jesé o James.