No cree en el proyecto de Ancelotti y lo tiene hecho con el PSG

El crack del Real Madrid elige salir del club merengue con la llegada de Carlo Ancelotti y pretende poner rumbo al PSG

Carlo Ancelotti
Carlo Ancelotti

Raphaël Varane anda más cerca de la salida del Real Madrid cada día que pasa. El central sigue negándose a renovar con el club de la capital más allá de junio de 2022, que es cuando expira su contrato con el club merengue.

Pero Florentino Pérez no se quedará de brazos cruzados. El presidente del Madrid no esperará a que Varane se mache gratis el próximo verano con la carta de libertad. Más aún después de que se haya producido un acercamiento con Sergio Ramos, tal y como hemos recogido en Diario Gol. Pero venderlo no debería ser un problema.

Raphaël Varane
Raphaël Varane

Varane quiere irse al PSG

Porque según informa El Confidencial, Varane lo tiene decidido. El jugador no confía en que con Carlo Ancelotti gane más títulos de los que ya ha ganado en Chamartín y prefiere embarcarse en otro proyecto. Quiere volver a Francia. Y el Paris Saint-Germain sería el destino elegido por el central.

Una operación en la que el Madrid irá con pies de plomo. Y es que es el mejor escenario para cerrar a uno de sus grandes pretendidos: Kylian Mabppé.

El delantero francés sigue dando largas a Nasser Al-Khelaïfi en cuando a su renovación. Y seguirá sin pronunciarse al menos hasta el final de la Eurocopa. De hecho, nada asegura que tras la competición haya algún movimiento por parte del crack. Y si no lo hay, el PSG se planteará seriamente su venta este verano. Y aquí entran Varane y el Real Madrid.

Varane es el as en la manga de Florentino Pérez para traer a Mbappé

Teniendo en cuenta que en el Madrid tasan a Varane en unos 60-70 millones de euros, y eso sin contar lo que pueda revalorizarse en la Eurocopa, en la casa blanca propondrán cerrar una operación con un cambio de cromos que incluya a Mbappé a cambio de Varane y unos 100 millones de euros. Una operación que Florentino ya está firmando con los ojos cerrados.

Eso sí: ya puede armarse de paciencia el mandatario. Ninguna de las partes dará un paso en falso. Y el culebrón de Mbappé con el club francés apunta que va para largo.