¡Top Secret! El lado más oscuro de Aleix Vidal en el Barça 

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Sergi Roberto le vuelve a ganar la partida ante el Leganés

Aleix Vidal se lamenta en un partido de liga | EFE

17 de septiembre de 2016 (12:09 CET)

En el punto de mira. El caso de Aleix Vidal en el FC Barcelona sigue dando coletazos dentro del vestuario azulgrana. El carrilero catalán está pasando sus horas más bajas en el equipo culé, ya que su presencia es mínima y en las pocas ocasiones que Luis Enrique le brinda el jugador no está a la altura de las circunstancias. De hecho, el de Puigpelat fue uno de los máximos señalados tras la dolorosa derrota del Barça frente al Alavés, la banda derecha fue una auténtica autopista. Ahora, ante el Leganés Lucho no se la juega, por lo que el técnico asturiano no ha dudado a la hora de dejar fuera de la convocatoria a Aleix por segundo partido consecutivo.

Una situación con mucha historia

La trayectoria menguante de Vidal en el club azulgrana trae cola. El defensa catalán llegó al equipo barcelonista el pasado año como refuerzo para la banda derecha. El de Valls sabía que iba a tener un papel secundario, ya que su demarcación estaba cubierta con creces por Dani Alves. Aun así, el Barça había pagado 18 millones de euros al Sevilla por el jugador, por lo que se esperaba que pudiera dar aire al titular brasileño. En la práctica, todas estas esperanzas quedaron en nada, ya que Lucho casi no contó con el defensa en toda la temporada. El cuerpo técnico se esperaba que Vidal rindiera a un nivel más alto, pero sin embargo, el catalán no demostró el estado esperado ni tampoco tuvo una actitud que convenciese al asturiano. El resultado fue claro: una temporada en el banquillo.

Este verano, con la marcha de Alves, Aleix vio el cielo abierto. El catalán es el único lateral derecho natural que tiene Luis Enrique en el vestuario. De hecho, Vidal se esperaba gozar de una presencia protagonista y así lo manifestó en declaraciones durante el stage veraniego. El de Puigpelat no tuvo pelos en la lengua a la hora de desvelar que si el asturiano no contaba con él esta temporada tomaría decisiones para marcharse a la vez que admitía que tuvo un rifi-rafe con el técnico azulgrana el pasado curso. Al parecer, esto no sentó nada bien a Lucho, ya que el técnico barcelonista no es partidista de contar las cosas que pasan dentro de la casa culé. De este modo, el defensa se volvió a poner en el ojo del huracán antes de que la temporada empezase.

Durante los partidos amistosos estivales, Aleix gozó de minutos y protagonismo. Sin embargo, parece que todo fue una estrategia del club azulgrana para ponerlo en el escaparate e incitar que se recibiesen ofertas por el jugador. Aun así, la táctica no salió como se esperaban y las cifras que se ponían encima de la mesa por el futbolista no llegaban a convencer. Finalmente, Lucho ha tenido que quedarse a Vidal en la plantilla.

Un futuro con pocas posibilidades

El técnico asturiano es un tipo duro de roer, por lo que si no quiere a un futbolista no lo alineará. Esto es lo que está pasando con el de Valls. El carrilero volverá a tener una presencia más que secundaria en el equipo azulgrana. Y es que además de la larga trayectoria que le persigue, parece ser que el defensa catalán no tiene la actitud más adecuada para convencer al cuerpo técnico. Como desvela El Mundo Deportivo, Luis Enrique considera que el jugador no entrena bien ni al nivel del resto de sus compañeros. De hecho, en las pocas ocasiones que el entrenador culé ha apostado por Vidal, el de Puigpelat no ha convencido ni ha estado a la altura que debe estar un lateral para defender al Barça. Todo apunta a que en el mercado invernal se volverá a buscar una salida para Aleix. 

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