Sergio Ramos manda un mensaje privado a Gerard Piqué (y el Barça no sabe dónde meterse)

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El capitán del Real Madrid toma la palabra

Piqué tiene preparado un bombazo contra el Real Madrid (y Sergio Ramos)

12 de abril de 2017 (11:19 CET)

Dolorosa. La derrota del FC Barcelona ante la Juventus de Turín escuece y mucho en el equipo catalán. Y por partida doble: es la segunda vez en un mes que caen humillados en la Champions League.

La prensa deportiva de todo el mundo no da crédito. Después de la remontada ante el Paris Saint Germain muchos esperaban un Barça insuperable. Nada más lejos de la realidad. Los culés volvieron a ofrecer un papel lamentable.

El eco llega a Madrid

En casi todos los rincones del planeta resuenan hoy los goles del conjunto italiano y el Real Madrid no es menos. Allí, en la T4 del Santiago Bernabéu, no se habla de otra cosa.

Los jugadores blancos no perdieron detalle del ridículo de los de Luis Enrique. Esperaban ver un gran Barça, uno parecido al que tiene que pasar por Chamartín la semana que viene, y se llevaron la sorpresa. Los culés no son ni la caricatura del que remontó a los franceses hace dos semanas.

Los hombres de Zinedine Zidane lo tienen claro, y en especial el capitán Sergio Ramos. El de Camas es el encargado de espolear a los suyos y lo visto en el Juventus Stadium llenó de moral a los suyos.

Ramos avisa

El mensaje del andaluz a los futbolistas fue claro y contundente: lo que le pasó al Barça en Turín no es nada comparado con lo que les espera en la capital el próximo 23 de abril.

En el vestuario madridista no olvidan las humillaciones y las burlas de Gerard Piqué, ni tampoco el desprecio a los "valores del Madrid", y esperan el momento para responderle como mejor saben: en el campo.

El Real ya no solo piensa en ganar: quieren humillar y destrozar al central y al Barça. Para el líder de la Liga la situación se ha convertido en una guerra por el orgullo y quieren sentenciar la competición en el clásico. Dejar al Barça sin títulos por los que luchar en abril sería un golpe definitivo a un ciclo que ya vio sus mejores días.