Puñaladas en el Barça: dos señalados, dos muertos y uno que agoniza

stop

La gestión de Luis Enrique se carga el buen ambiente del vestuario

Luis Enrique recibe las discupas de uno de sus cracks | EFE

07 de enero de 2017 (14:56 CET)

La irregularidad que atraviesa el Barça esta temporada no es una casualidad. El club confeccionó en verano una plantilla para ganarlo todo pero las cosas no están saliendo como se esperaba.

Luis Enrique demostró en temporadas anteriores que es capaz de gestionar los egos en una plantilla corta. No le costó ejercer su poder cuando los súbditos eran un número reducido.

Pero esta temporada todo ha cambiado. Su liderazgo no es el mismo y el tener más efectivos en la plantilla solo provoca el aumento de las críticas por parte de los futbolistas, que empiezan a estar cansados de tantas exigencias por parte del técnico.

Una situación que cada semana lleva más al límite a algunos de sus jugadores y que de rebote le pone a él en el punto de mira. El otro gran señalado es Gerard Piqué. El central ha vuelto de las vacaciones muy lejos del buen estado de forma que demostró al inicio de la temporada.

Los dos 'muertos'

Jordi Masip es otros de los grandes problemas. El guardamenta no tiene minutos. Ni siquiera en la Copa del Rey ante el Athletic Club.

Jasper Cillesen, que debía ser el portero titular, volvió lesionado de las vacaciones de Navidad y todo apuntaba a que Masip ocuparía la meta barcelonista. Sin embargo, el elegido fue Marc-André ter Stegen en una decisión que colmó la paciencia del portero catalán.

Un caso parecido es el de Paco Alcácer. El delantero es la última opción de Luis Enrique, como se comprobó en la ida de los octavos de la Copa.

Pese a ir perdiendo el Barça, el ex del Valencia salió a falta de tres minutos para el final, cuando ya no había nada que hacer. El delantero no tuvo tiempo ni de encontrar su sitio en el terreno de juego.

Roberto agoniza

La cosa no va solo de minutos disputados. Sergi Roberto, reconvertido a lateral la pasada temporada, está cansado del rol que tiene en el equipo. El de Reus agoniza.

Estuvo bien jugar un tiempo de lateral para sumar minutos y experiencia, pero el jugador cree que ya está preparado para tenes la oportunidad en su posición natural. La de centrocampista.

Además, es consciente de que el asturiano le utiliza porque no mantiene una buena relación con Aleix Vidal. Roberto no quiere pagar la mala gestión del míster con el tarraconense.

Le crecen los enanos a Luis Enrique y si las cosas no mejoran en las próximas semanas él puede ser uno de ellos. Solo los buenos resultados curarán las heridas.