Presiones internas para liquidar a Paco Alcácer en el Barça 

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La llama se aviva partido tras partido

Paco Alcácer posa con la camiseta del Barça | FCB - Miguel Ruiz

22 de septiembre de 2016 (13:59 CET)

La llama no mengua. El empate del FC Barcelona frente al Atlético de Madrid hizo mucho daño al equipo de Luis Enrique Martínez. El resultado no fue el esperado y las lesiones de Leo Messi y Sergio Busquets siguen pesando. Sin embargo, estas dos malas noticias no son las únicas lecturas que se pueden sacar tras el encuentro, ya que el pasado miércoles en el Camp Nou hubo otro señalado: Paco Alcácer. No jugó pero parece que en el vestidor dio de qué hablar.

La sentencia de Eduardo Inda en el Chiringuito de Jugones gana fuerza semana tras semana. "Paco Alcácer no ha entrado con buen pie en el vestuario del Barça, al menos con los pesos pesados", afirmó sin tapujos el director de Ok Diario. Parece que la falta de confianza del equipo en el nuevo fichaje es un secreto a voces. Ante los colchoneros, al Barça le faltó gol para sentenciar el partido, pero sin embargo, Lucho decidió sacar únicamente a Arda Turan y no agotar los tres cambios. En este caso, Paco Alcácer quedó en el punto de mira, ya que era un refuerzo que llegaba con la idea de aportar aire fresco en estos difíciles tramos finales de los partidos. El técnico asturiano no le sacó.

Este cambio que no se llegó a efectuar refuerza la concepción de que el ex valencianista aún no se ha adaptado al equipo. Le falta coger los automatismos y hacerse con el juego azulgrana. Hasta que este rodaje no llegue a conseguirse, varias piezas del vestuario presionan para que Lucho no se la juegue sacándolo al terreno de juego, sobre todo si el encuentro no está resuelto.

Nostalgia

Por su parte, existe una opinión muy extendida en el vestuario culé vinculada con Munir Al Haddadi. Como ya afirmó GOL en su momento, las piezas con más fuerza dentro del equipo barcelonista eran partidarias de que el joven canterano siguiese en la plantilla. El madrileño había crecido en la casa y conocía perfectamente los automatismos que pedía Luis Enrique.

Además, en su último tramo en el primer equipo, Munir había conseguido ir creciendo y encontrarse cada día más cómodo. El futbolista era una pieza atacante que cada día ofrecía más garantías. Y es que más allá de poder jugar por el centro, también tenía la opción de ocupar las bandas o situarse en una posición más atrasada. Frente a esta polivalencia de Munir, Paco Alcácer no acaba de encontrarse. Tiempo.  

 

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