Piqué pone patas arriba el Barça | EFE

Piqué se va de la lengua en la Roja con un bombazo del Barça

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El central catalán se desahoga en la concentración española

02 de septiembre de 2017 (10:15 CET)

Las concentraciones de la selección española siempre se ven envueltas en una calma tensa. Al fin y al cabo, cuando unos futbolistas representan posiciones tan encontradas como las de Real Madrid y FC Barcelona, acaba pasando factura.

Aún así, la relación entre los jugadores de ambos es cordial. Son profesionales que defienden intereses distintos en sus clubs y entienden que han de convivir cuando juegan en la Roja.

Pese a los altibajos en función del momento –como el enfado producido entre Carvajal y Piqué- los futbolistas también aprovechan estos encuentros para comparar la situación de cada equipo, y desahogarse.

Con el cierre del mercado de fichajes confirmando la delicada posición del Barça, las risas a costa de Piqué y su famoso “se queda” están a la orden del día.

El defensor no se muerde la lengua en la concentrción de la Roja. Ni para hablar del sustituto de Neymar. Ni para hablar del Barça.

 No creen en Dembélé

La salida del brasileño ha dejado una herida abierta en el Camp Nou que amenaza con hemorragia. La directiva de Josep María Bartomeu apostó por Ousmane Dembelé como heredero del '11', pero en la caseta del Barça no dan un duro por el francés.

En el vestuario azulgrana no dudan de la calidad del chaval, pero intuyen que lo de Ousmane va para largo. Un tiempo que el Barcelona no tiene.

Los Gerard, Messi y compañía apostaban por un producto echo -Griezmann- o testado en una gran liga -Dybala-.

El rendimiento del galo, por el que el Barça puede llegar a pagar hasta 145 millones de euros, no será inmediato. Dembelé es un buen refuerzo, pero, aseguran desde dentro, está a años luz de Neymar.

Un equipo peor

El pensamiento de Piqué no es único. Los pesos pesados callan de puertas a fuera, pero tiran de la manta en 'petit comitè': este Barça no es mejor que el del pasado curso e incluso, con la salida de 'Ney', es peor.

Valverde no puede competir de tú a tú con un Real Madrid que arrasa a los azulgrana en fondo de armario. Zidane tiene a dos, incluso tres, indiscutibles por puesto. Mirar al banquillo del Barça, donde sobreviven jugadores como Vermaelen, Arda, Digne, Aleix Vidal o Paco Alcácer, es echarse las manos a la cabeza. 

Los problemas del pasado curso siguen sin solucionarse. Y los refuerzos firmados a salto de mata no tranquilizan ni al más veterano.

La llegada de Paulinho -29 años- aún mosquea en un caseta que esperaba un golpe final en el mercado que no llegó. Ni Coutinho, ni Di María, ni nada de lo prometido en la última reunión de los pesos pesados de la plantilla con los que cortan el bacalao en el Barça.

Una realidad que preocupa al grupo, también a un Piqué que no esconde su malestar en la concentración de España y que abala en conversaciones privadas las afirmaciones de otro ídolo del barcelonismo, Xavi Hernández, quien esta misma semana afirmaba que el Barcelona había fichado peor que mal en los últimos años. 

Un bombazo a oídos de los jugadores del Real Madrid, que alucinan con el ‘mal rollo’/pesimismo que se respira en el bando culé.

 

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