Sergio Ramos abraza a Gerard Piqué tras el empate del Barça contra el Real Madrid | EFE

Piqué o la apuesta que arrasa en el Barça (y arde en el whatsapp del Real Madrid)

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El central barcelonista sigue siendo fiel a su gusto por el pique y calienta el vestuario blanco con intención de animar a su equipo

Barcelona, 17 de mayo de 2018 (17:40 CET)

El Barça despide el año con el último partido de Liga en el Camp Nou, pero no cerrará la temporada hasta el 26 de mayo.

La plantilla azulgrana, con el doblete bajo la manga, se juega casi tanto como el Real Madrid en Kiev, y por ello seguirá la final de la Champions League con especial atención.

Los títulos conseguidos bajo la dirección de Ernesto Valverde son muy meritorios, pero dejan una sensación agridulce en el Camp Nou. Queda la sensación de que su holgada victoria liguera tiene mucha parte de culpa en el pobre inicio de Real y Atlético de Madrid, y además quedará infravalorado si los blancos logran su tercera Orejona.

Con los colchoneros reinando en Europa League, una victoria blanca en Ucrania dejaría en nada un año culé donde destacan dos debacles por encima de sus dos títulos. Por un lado la de Roma, y por otro la de Valencia frente al Levante.

Piqué amenaza al árbitro durante el partido ante el Levante / EFE

Para poder darle la importancia que merece el doblete, la plantilla del Barça confía en una victoria del Liverpool frente a su eterno rival, y Piqué trata de meter presión en ese sentido para minar la moral blanca.

En el entorno del vestuario trata de subir la moral asegurando a sus compañeros que los merengues perderán frente al equipo de Klopp, y corre una porra donde muchos apuestan por la derrota blanca.

Los jugadores blancos han podido seguirla a través del whatsapp que comparten con el “travieso” defensor barcelonista y se conjuran, quieren dejar su huella histórica en Europa y restregar el título a un Piqué pendiente de descentrarlos antes de la noche más importante del año del Real Madrid.

Saben que el Liverpool no será un rival fácil pero son conscientes de que su cita no es con ellos, es con la historia. La victoria blanca dejaría en nada la Liga y Copa del Barça.