El Barça afronta la tercera jornada de la Champions League | EFE

Piqué acusa a tres jugadores del Barça de no apoyar a Catalunya (¡Ojo a lío!)

stop

El central se quedó sólo en su reivindicación

02 de octubre de 2017 (18:27 CET)

El Barça jugó ayer un partido que dejó una gran fractura dentro del club. Ante la situación política que se vivía en Barcelona, Josep María Bartomeu y su directiva se vieron obligados a tomar una decisión trascendental en la que influyeron mucho las presiones de distintas esferas.

Dentro del propio vestuario, el jugador que más fuerza hizo para mandar un mensaje al mundo y denunciar los hechos acontecidos fue Gerard Piqué. El central nunca ha escondido su simpatía política y ayer se encontró con “el partido más difícil de su carrera profesional”.

Como el propio futbolista declaró en la rueda de prensa posterior al encuentro, la plantilla debatió en las horas previas si el partido debía jugarse o no. La decisión requería enfrentar los sentimientos contra la razón, y Piqué interpeló a las emociones.

Las lágrimas de rabia que derramó frente a las cámaras fueron la culminación a una jornada de mucha tensión en la que se enfrentó abiertamente a sus compañeros. Para el zaguero, los pesos pesados no estuvieron de parte de Catalunya.

El futbol primero

Leo Messi, Andrés Iniesta y Sergio Busquets prefirieron optar por disputar el partido. Los dos capitanes, con arraigo en Catalunya pero no catalanes, y Sergio Busquets, que prefería mantenerse alejado de la política, pusieron el futbol por delante.

El Barça atraviesa un buen momento deportivo y el partido era crucial en sus cálculos. Con una victoria cerrarían el mes de septiembre haciendo un pleno, y mantendrían el colchón de siete puntos con el Madrid antes de visitar al Atlético de Madrid.

Los jugadores azulgrana saben que el compromiso en el Wanda Metropolitano será de vital importancia, y temen que el virus FIFA les afecte. Ante un calculado riesgo de tropezar frente a los colchoneros, los pesos pesados del vestuario decidieron jugar. Piqué tuvo que acatar la decisión, pero no dudó en expresar su desacuerdo.