Leo Messi | EFE

Pillan a Messi (y también a Luis Suarez y Piqué): el escándalo en el Olympique de Lyon-Barça

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Los de Ernesto Valverde empatan a cero ante el conjunto francés y dejan la eliminatoria abierta para la vuelta en el Camp Nou

19 de febrero de 2019 (22:56 CET)

El Barça se va de Lyon con un mal resultado. Un empate a cero que deja la eliminatoria abierta para la vuelta en el Camp Nou. Y eso que los de Ernesto Valverde han sido superiores, al menos en cuanto ocasiones. Muchos disparos pero ninguno de ellos han acabado en gol ante un Lyon que ha demostrado que puede crear peligro con muy poco.

En cualquier caso, el partido ante los franceses ha dejado una cosa muy clara: Leo Messi quiere esta Champions. Ya lo dijo en la presentación del equipo: la competición europea es la obsesión este año en el Camp Nou y el capitán es el primero en defender esa idea.

Leo Messi

Una idea que tiene un lado positivo y uno negativo. El positivo, el que hemos visto esta noche: un Messi que corre, que lucha, que se deja la piel en el campo consciente de que no se pueden cometer errores y con el drama de Roma aún muy presente en su cabeza.

En negativo, que esa implicación que hoy sea visto de forma más que evidente no es la misma que en los partidos de Liga o de Copa del Rey.A excepción de partidos donde el Barça se juega el orgullo, como ante el Real o ante rivales de primer nivel, este año el argentino está con el freno de mano puesto.

El escándalo de Messi

Algo que muchos consideran un escándalo. Y es que tener al mejor jugador del mundo dosificándose en exceso no es precisamente la mejor manera de encarar una temporada.

Entre otras cosas porque tampoco es que el Barça puede permitirse el lujo de vivir con un Messi a medio gas. No han sido pocos los partidos en los que los de Ernesto Valverde han sufrido sin Leo al cien por cien.

Leo Messi, con el Barça | EFE

Si el ‘10’ no está enchufado, el resto de jugadores no acaban de responder. Lo saben los Luis Suárez, Piqué y compañía, pero callan. Callan porque sabe que al de Rosario no hay quien le tosa en el vestuario.

Se lo ha ganado a pulso, pero no son pocos los que recuerdan que las temporadas en las que el Barça ha conseguido hacerse con la Champions Messi estaba todos los partidos al cien por cien.

La Champions como puente al Balón de Oro

Hay quien asegura que esa voluntad de conseguir una Champions más en su carrera tiene una explicación muy clara: Leo quiere otro Balón de Oro. Sería su sexto, y el que rompería el empate actual con Cristiano Ronaldo a su favor.

Y Leo, que lleva ya muchos años en el fútbol de élite, ha entendido que las ligas y las copas no son definitivas para hacerse con el trofeo individual más importante. Las Champions sí. Y como mejor prueba el último Balón de Oro, que se lo llevó Luka Modric. Obviamente el Mundial influyó, pero si el croata no hubiese ganado la orejona, no se lo hubiese llevado.

Cristiano Ronaldo y Leo Messi | EFE

Y eso es lo que quiere Messi. Quiere ser el jugador con más Balones de Oro de la historia y, consciente de que está en los últimos años de su carrera y que será muy difícil que puede hacerse ya con el Mundial con argentina, el Barça es el equipo que puede llevarle a coronarse como el mejor de todos los tiempos.

Y eso, a sus 31 años, implica una dosificación tanto física como mental. Una dosificación que lleva al argentino a tener dos caras. La del día a día en la liga y en las competiciones domesticas y la de los días grandes como hoy.

Veremos cómo le sale la jugada al Barça y a Leo. Si sale bien, nadie podrá decir nada. Eso sí, los de Valverde acaben cayendo en Europa, el escándalo será mayúsculo. 

Leo Messi, Arturo Vidal y Luis Suárez | EFE

Un Barça sin identidad

Entre otras cosas porque el Barça ha perdido esa identidad que le hacía unequipo temido en Europa, un equipo que se plantaba en el campo de los rivales y dominaba y dejaba su sello.

Un sello que se ha perdido con los años y que en partidos como hoy, donde los de Valverde han jugado a ratos, dejando al Olympique jugar, en ocasiones, a sus anchas, queda claro que les va a costar mucho impornerse cuando lleguen los cruces ante rivales top.

Cierto que, por oportunidades y por llegadas, el Barça ha sido muy superior. Pero que un equipo como el Lyon cree oportunidade de gol como para marcar dos o tres tantos no es buan señal.

Tiempo hay para corregir sistema y errores, pero viendo como el físico tampoco acompaña, la temporada se les puede hacer muy larga. Y ojo porque este desgate de esta noche tendrá consecuencias en Liga y en Copa del Rey. Esperan unos días complicados en el Camp Nou.

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