Pep Guardiola cocina su vuelta al Barça en silencio

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El técnico del Manchester City prepara su regreso al Camp Nou con un nuevo cargo

Pep Guardiola y Luis Enrique Martínez se saludan con cariño antes de la eliminatoria de Champions entre el Barça y el Bayern | EFE

18 de octubre de 2016 (13:31 CET)

"Pep Guardiola regresará al Barça y, tal vez, lo haga como presidente. Está suficientemente capacitado para dirigir el club". La frase es de una persona próxima al entrenador del Manchester City y resume el sentimiento barcelonista que impregna al técnico de Santpedor. Este miércoles, por segunda vez, Guardiola se enfrentará al equipo de su vida. Su primera experiencia, como máximo responsable del Bayern, fue muy dura para él. Ese día, el Barcelona ganó por 3-0 en las semifinales de la Champions de 2015.

Futbolista del FCBarcelona entre 1990 y 2001, Pep Guardiola lideró al mejor Barça de la historia. Entre 2008 y 2012, el equipo azulgrana conquistó 14 de los 19 títulos posibles y lo hizo con un fútbol muy atractivo. En su despedida deslizó que algún día regresaría al Camp Nou y pronto comenzaron las especulaciones. Difícilmente volverá para entrenar al primer equipo. En el futuro podría ejercer de director técnico o presidente.

Figura controvertida

Guardiola es una figura que suscita mucha controversia en el Barça. En su etapa como futbolista vivió los años dorados del dream team, pero también el juego sucio de una directiva (presidida por Josep Lluís Núñez) que no quiso aceptar sus exigencias económicas en 1997. En plena guerra verbal entre las dos partes se vertieron muchos comentarios sobre la sexualidad de Pep, quien cuatro años después optó por irse del Camp Nou. Con Joan Gaspart como presidente.

Joan Laporta rescató a Guardiola en 2007. Primero, como entrenador del Barça B. Después, como sustituto de Frank Rijkaard. Pep encontró la fórmula para reflotar a un equipo deprimido que en 2009 ganó los seis títulos posibles: Copa, Liga, Champions, Supercopa de España, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. Un seis de seis irrepetible. Al menos, hasta ahora.

Sandro Rosell y el vestuario

Guardiola, sin embargo, acabó exhausto y en 2012 no quiso renovar su contrato. Nunca tuvo buena sintonía con Sandro Rosell, entonces presidente, y perdió la complicidad del vestuario. Desde el mismo día que el club anunció su relevo (Tito Vilanova fue el escogido), regresaron las hostilidades. Las tensiones. Los reproches.

Pep, ahora técnico del Manchester City, volverá a enfrentarse a Luis Enrique. Será un partido especial y muy difícil para él. Volverá a ser el rival y, para algunos, el enemigo a batir. Pero su entorno más próximo espera que algún día regrese para quedarse. Posiblemente como presidente, un cargo por el que suspira Gerard Piqué.

Guardiola, de momento, habla lo mínimo posible del Barça, pero ha participado en alguna reunión con importantes empresarios catalanes que avalarían su candidatura. Movimientos discretos y en silencio porque su regreso final al Barcelona se cocina a fuego lento.

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