Leo Messi y Casemiro | EFE

¡Pelea con Messi! “Casi llegan a las manos”. El Barça “está podrido”. Sale esto. ¡Bomba!

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Lío en la ciudad condal entre el argentino y estos pesos pesados

02 de marzo de 2020 (12:05 CET)

Empieza una nueva Liga. Se presentan por delante 12 jornadas a vida o muerte en las que FC Barcelona y Real Madrid tendrán la ocasión de pelear por hacerse con el título. El Clásico lo dejó todo abierto para las semanas que quedan.

Un partido entre los eternos rivales en el que cada equipo tuvo la ocasión de llevarse el partido. Los blaugrana fueron los amos de la primera parte. Los que Quique Setién sometieron al Madrid basándose en la posesión del balón. E incluso tuvieron un par de ocasiones que hubieran puesto las cosas muy complicadas a los blancos.

Correctivo del Real Madrid

Pero los papeles se cambiaron en el segundo tiempo. Los de Zinedine Zidane llevaron el partido a su terreno mientras los culés se iban desmontando hasta dejarse tres puntos vitales ante el que Gerard Piqué definió como “el peor Madrid de los últimos años”.

Sergio Ramos clasico

Un guion que ya se ha visto esta temporada en otras ocasiones. Son varios partidos en los que los catalanes empiezan a un buen nivel pero en los que con el paso de los minutos se iban dejando ir hasta ceder puntos importantes. Espanyol, Real Sociedad, Osasuna… Partidos de esos que acaban valiendo o costando una Liga y en los que cuentan que algunos cracks “casi llegan a las manos”. Un escenario tensionado que se repitió este domingo tras el Clásico. Las caras en el vestuario eran un poema.

“Bartomeu dimisión”

Un mal patente en el equipo blaugrana del que los pesos pesados son conscientes desde hace tiempo. Y por los cuales señalan a un mismo objetivo: la planta noble.

El sentir de la afición, que hace unos días pedía la dimisión de Josep Maria Bartomeu desde la grada del Camp Nou, se ha trasladado a la plantilla, donde cada vez son más los que opinan que este Barça “está podrido”. “Dimite ya” es una de las frases que más se ha escuchado en las últimas semanas por pasillos del feudo culé sobre Bartomeu, Eric Abidal, y compañía. Y es son muchos los que consideran que el problema de fondo de este está en la planificación deportiva y en las gestiones de los mandatarios.

Los cracks señalan a los despachos

Messi, como el resto del núcleo duro, es totalmente consciente de que el proyecto deportivo construido por el presidente del BarçaAbidal y su equipo es un completo desastre que no ha seguido una línea clara, y en el que las chapuzas y los parches son la tónica habitual.

Jugadores que no entienden el cambio de entrenador a media temporada, algo que debería haberse producido después del desastre de Liverpool. Como tampoco comprenden que tras el cambio de entrenador no se haya realizado ninguna incorporación y sí hayan dado salida a varios jugadores. Y menos las salidas de piezas como Carles Pérez o Carles Alenà. Sobretodo teniendo en cuenta que la destitución de Ernesto Valverde ya estaba sobre la mesa cuando se les invitó a salir. Una gestión nefasta que ha dejado al Barça en cuadro, con jugadores que van de más a menos en cada partido y que no llegan a todo. 

Gestión lamentable

El ejemplo más claro de esta ineptitud es el del fichaje de Martin Braithwaite, una operación hecha deprisa y corriendo por no haber hecho los deberes cuando tocaba. Y es que de haberlos hecho, los blaugrana podrían tener en sus filas ahora mismo a Earling Haland, no al ex del Leganés. Un ejemplo más de la dudosa competencia, gestión, eficacia y profesionalidad de la junta de Bartomeu.

Algo que, por otro lado, no es nuevo. El problema viene de lejos. Desde que a Bartomeu y compañía se les escapó Neymar la directiva ha ido dando tumbos, gastando millonadas en jugadores como Phillippe Coutinho, cuyo perfil no encajaba con el sistema del Barça, o en Ousmane Dembélé, una apuesta personal de Robert Fernández. Caprichos llevados a cabo con muy poco conocimiento. Al nivel de la portera de Núñez. Jugadores que han costado al club 160 y 140 millones entre fijos y variables, respectivamente. Movimientos que no hacen más que confirmar a la afición y a los jugadores que hasta que Bartomeu y compañía recojan los bártulos y hagan el petate, la situación no solo no cambiará, sino que irá a peor.

Messi avisa

Leo Messi | EFE

Una situación que a medida que se prolonga agota la paciencia de los pesos pesados. Y sobre todo la de Leo Messi, que no quiere quemar los últimos años de su carrera en un proyecto en caída libre y sin frenos. Menos aun mientras Cristiano Ronaldo sigue marcando el ritmo en la Juventus y vuelve amenazar con igualarle en Balones de Oro. El mosqueo del de Rosario es enorme.

Si no hay una limpieza profunda, hará las maletas y adiós. No quemará los últimos años que le quedan de carrera en un club que va a la deriva en caída libre y sin frenos.

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