Paco Alcácer suelta la lengua a espaldas de Luis Enrique

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El delantero está harto y estalla tras el partido ante el Athletic Club

Jeremy Mathieu, Paco Alcácer y Aleix Vidal, sentados en el banquillo de Mestalla | EFE

08 de enero de 2017 (14:00 CET)

El Barça sufrió un bajón importante durante los últimos meses de la pasada temporada. Los errores en la planificación física a punto estuvieron de costarle al conjunto azulgrana la Liga y la Copa.

Para no caer en la misma trampa, el club accedió a todas las peticiones de Luis Enrique para reforzar el equipo. Después de varios fichajes tocaba atar al que sería el sustituto de Messi, Neymar y Suárez.

Una operación un tanto peliaguda vistos los antecedentes. Excepto Luis Suárez, ninguno de los delanteros que ha fichado el Barça en los últimos tiempos han cuajado en el equipo.  Todos han salido por la puerta de atrás.

Por eso había que llevar esta operación con absoluto cuidado. Debía ser lo bastante bueno para cubrir los huecos de la MSN sin problemas y además debía aceptar el rol de actor secundario para no interferir en los egos de los tres de arriba.

El club finalmente escogió al delantero del Valencia Paco Alcácer. El de Torrent había demostrado sus dotes en el conjunto che y todo apuntaba a que era la mejor opción.

Promesas inclumplidas

Para convencerlo, Luis Enrique le prometió minutos y protagonismo. Los cracks necesitarán descanso y ahí iba a estar Alcácer para cubrir las ausencias con solvencia.

Pero los meses pasan y un gol en 13 partidos demuestra que está muy lejos de lo que se le exige a un delantero en el conjunto catalán. Así ha ido perdiendo la confianza de Luis Enrique hasta quedar relegado a un tercer plano.

En las últimas semanas se ha ido colmando la paciencia del ariete y llegó al límite en el partido ante el Athletic Club. Alcácer esperaba tener minutos, sino desde el inicio durante la segunda mitad.

Pero ni perdiendo, ni jugando contra 10. El técnico solo se acordó de él cuando quedaban tres minutos de encuentro. Para el delantero fue una falta de respeto. Le habían prometido oportunidades, ser el relevo de la MSN, pero nada de eso.

Alcácer explota

El futbolista está harto. Se siente engañado por el asturiano, que no ha cumplido nada de lo que le prometió. Siente que por confiar en Luis Enrique está perdiendo el tiempo en el banquillo, cuando a sus 23 años debería estar disputando todos los minutos posibles.

Hasta ahora ha callado, pero ya no. Ya no esconde su malestar en el vestuario y estalló después del partido ante el Athletic Club.

La solución ahora pasa por que el míster le dé más protagonismo o por buscar una salida de aquí a final de temporada. Los dos saben que la primera opción no es más que humo.