"No se va, lo echan". Cinco ejecutores (y un cabecilla) terminan con Luis Enrique en el Barça

stop

Los responsables de que el técnico no siga la temporada que viene

Luis Enrique no deja el Barça solo por decisión propia | EFE

02 de marzo de 2017 (11:31 CET)

Pasaban pocos minutos de las 22h. En la sala de prensa del Camp Nou se hacía el silencio cuando Luis Enrique finalizó su intervención post partido anunciando que "la temporada que viene no sería entrenador del FC Barcelona". Las reacciones no se hicieron esperar.

No sólo en el Camp Nou. A 600 kilómetros, en la capital de España, la noticia corrió como alma que lleva el diablo.

Los jugadores del Real Madrid se enteraban en el descanso de su partido ante el Las Palmas. Los futbolistas andaban concentrados en lo que tenían entre manos pero algunas voces ya empezaron a escucharse. Al término del choque fue uno de los grandes temas de conversación.

Eran muchos los que durante semanas anteriores habían augurado que el técnico no seguiría. "No se va, lo echan", aseguraron algunos miembros del vestuario blanco. Los hombres de Zinedine Zidane comentaron sus razones.

Señalan a los responsables

Aseguran que uno de los artífices de la salida del asturiano es Leo Messi. El crack argentino no iba a renovar su contrato si el míster continuaba en el cargo y en el club lo sabían. Era cuestión de tiempo si querían retener al argentino.

Cómo no, su gran amigo Luis Suárez es otro de los que presionaron por la marcha del entrenador.

Otros pesos del vestuario también tuvieron algo que ver. Sergio Busquets estaba harto de rotaciones y de que el equipo no jugase a nada, igual que Andrés Iniesta. El manchego no compartía muchas de las decisiones de Lucho.

Ivan Rakitic se encontraba en la misma tesitura que el de Rosario. Pendiente de su renovación, esperaba saber el futuro del asturiano para decidir si prolongar su acuerdo con los azulgrana. El croata había pasado de titular indiscutible a suplente de lujo y no estaba dispuesto a seguir en esa situación.

El cabecilla

El otro jugador al que señalan desde Chamartín es a Gerard Piqué. Consideran que es el gran responsable de su salida. Nunca tuvieron buena relación y todo estalló cuando el míster dejó en evidencia al central. Piqué se quejó de los árbitros y Luis Enrique respondió que "lo fácil es llorar".

El catalán nunca perdonó que no se le apoyara desde el cuerpo técnico y la directiva, y sentenció definitivamente al preparador. En el vestuario madridista aseguran que incluso llegó a la traición. Opinan que cuando dijo que "les había sacado de la mierda" el zaguero ya sabía que estaba muerto.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad