Messi se cargó el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Barça

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El delantero argentino frenó el traspaso del astro portugués al club azulgrana en 2009

La operación que junta a Messi con Cristiano Ronaldo en el mismo equipo

10 de noviembre de 2016 (11:52 CET)

Cristiano Ronaldo, el gran icono del Real Madrid del siglo XXI, estuvo muy cerca de vestir la camiseta del Barça en dos ocasiones. La primera vez fue en 2003, días después de que Joan Laporta fue proclamado presidente azulgrana. La operación no se concretó por motivos económicos. Años más tarde, y con CR7 triunfando en Old Trafford, Alex Ferguson le recomendó que fichara por el Barcelona cuando supo que ya no podría retenerlo en Inglaterra. Cristiano escuchó el consejo de su jefe, pero cambió sus planes tras comprobar que Leo Messi ya apuntaba muy alto en el Camp Nou.

"Ferguson intentó convencer a Cristiano Ronaldo para que fichase por el Barça", escribe el periodista Guillem Balaguer en su libro sobre la estrella del Real Madrid, un libro del que se desmarcó el futbolista cuando supo que su autor iba a publicar lo que él llamaba motherfucker a Messi. El periodista y escritor va más allá sobre CRy y añade: "Cristiano Ronaldo necesita el cariño de todos y es una persona que está muy solo".

Pep Guardiola, al frente del Barça

Cristiano Ronaldo tomó la decisión de abandonar el Manchester United en la temporada 2008-09, la primera de Pep Guardiola como entrenador del Barça. Sin Ronaldinho ni Deco en el equipo, Messi asumió muchos galones en el equipo azulgrana y el astro portugués no quiso competir con él. Prefirió escuchar la propuesta del Real Madrid. Su fichaje lo rubricó Florentino Pérez, pero las condiciones económicas de la operación las negoció el ex presidente Ramón Calderón.

El Real Madrid pagó 96 millones de euros por Cristiano Ronaldo en 2009, semanas después de que el Barça ganara la Liga, la Copa del Rey y la Champions. Desde entonces, el portugués ha sido la gran referencia del equipo blanco. Automáticamente, el Barcelona pasó de ser un club admirado a una entidad rival para CR7. Y Leo Messi se convirtió en su gran obsesión. Después de ganar el Balón de Oro de 2008, Cristiano asistió a cuatro éxitos consecutivos del argentino.