Niega a Messi (y al Barça). Y pide ayuda a Florentino Pérez: “Quiero ir al Real Madrid”| EFE

Messi saca el machete (y rebana un pescuezo): “Ni te atrevas” (o lío muy feo en el Barça-Valladolid)

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El argentino marca perfil a seis días del cierre del mercado

26 de agosto de 2018 (00:07 CET)

El FC Barcelona venció al Valladolid (0-1) en el estadio José Zorrilla, en el partido correspondiente a la segunda jornada de Liga, y sumó así la segunda victoria en dos partidos. La tercera en tres partidos oficiales, contando la Supercopa de Europa contra el Sevilla.

Los azulgrana, como viene siendo habitual en los últimos partidos,  fueron de menos a más hasta agotar al rival y hacerse con el control absoluto del partido. Los culés corroboran así el buen inicio de la temporada. Pero la noticia no estuvo en el resultado, sino en lo que ocurrió después del choque.

La primer aparte tuvo un claro dominador de principio a fin. Los hombres de Ernesto Valverde tuvieron la mayor parte de la posesión. La primera parte terminó con un 75% para los de Valverde. Pero los locales no renunciaron al ataque y protagonizaron varias contras que pusieron al Barça en muchos apuros.

El Barça domina pero no convence

Sin ir más lejos, el primer disparo entre palos de los culés no llegó hasta el minuto 32, cuando Luis Suárez puso a prueba al ex blaugrana Jordi Masip, mientras que los locales ya habían sumado dos disparos muy peligrosos a la portería de Marc-André  ter Stegen.

Eso sí. A partir de ahí empezó el asedio azulgrana. Philippe Coutinho era el siguente en intentarlo, mientras los catalanes dispusieron de hasta nueve saques de esquina. Pero el marcador no se movió cuando los jugadores enfilaron los vestuarios.

Leo Messi valladolid

La segunda parte siguió el mismo guión de la primera. Los visitantes apretaban y el Valladolid achicaba balones. Hasta que llegó el tanto de Ousmane Dembéle que abrió lalata. Sergio Roberto salvó sobre la línea de fondo un baló que parecía perdido y el toque con la cabeza fue a parar a los pies del galo, que no perdonó.

Pero a partir de ahí los culés empezaron a perder el control del partido hasta que este se rompió. Valverde sentó a Dembélé y dio entrada a Arturo Vidal, disponiendo un 4-4-2 más prudente. Pero no evitó perder el control del encuentro.  Así se pasó del posible 1-1 de Kiko Olivas al 0-2 de Suárez, aunque el tanto fue anulado por fuera de  juego.

Malcom, que debutó con la camiseta culé sustituyendo a Coutinho, tuvo la última a dos minutos del final, pero Masip culminó una gran actuación con otra pasada crucial.  Alcaraz respondió con un disparo, pero se marchó deviado. Valverde agotó los cambios en el tiempo de descuento, metiendo a Munir en el lugar de Suárez, en una decisión que respondía más a estar pidiendo la hora.

Pero aún hubo tiempo para un giro final inesperado. Keko anotó de cabeza a pocos segundos del final, pero el colegiado, a instancias del VAR, anuló el tanto. La justicia sonrió al Barça en esta ocasión. En otra temporada los catalanes habrían palmado dos puntos injustamente.

Al final las fuerzas no dieron para más a los locales que terminaron viendo como los blaugrana se llevaron los 3 puntos. Todo ello sobre un césped lamentable, que critcó Gerard Piqué al final del partido. "Queremos llevar la Liga a los Estados Unuidos y haríamos bien de arreglar primero lo que tenemos aquí", apuntó el catalán. Razón no le falta.

Leo Messi toma la palabra después del Valladolid-Barça

Un partido del que algunos pesos más pesados no salieron nada contentos. Sobre todo un Leo Messi que no está nada contento con las informaciones que han surgido en la prensa durante la última semana.

La posible salida de Ivan Rakitic del Barça tiene al argentino con la mosca tras la oreja. Y es que ya llueve sobre mojado. Con Luis Suárez ya vivió algo parecido a principios de verano.

Primer aviso de Messi

El de Rosario no olvida –ni perdona- que en la directiva culé intentaron vender al uruguayo en la apertura del mercado estival, cuando el club daba por hecho el fichaje de Antoine Griezmann. Las intenciones de la cúpula pasaban por deshacerse de Suárez si llegaba el francés.

Los motivos respondían a que los mandatarios pretendían cuadrar la caja con la venta del delantero centro y a que los responsables querían evitar tener más gallos de la cuenta en el gallinero.

Leo corta una cabeza en la directiva

El argentino se enteró. Supo quién estaba detrás y tuvo que cuadrarse. De puertas para fuera aseguraba que Griezmann sería bienvenido, pero en los círculos privados dejó claro que Suárez no se toca.

Leo Messi manda una segunda advertencia

Una situación parecida a la que se ha vivido esta semana con Rakitic. Cierto sector de la prensa culé no ha dejado de especular con la salida del croata y la entrada del jugador en un posible cambio de cromos con Adrien Rabiot, del Paris Saint-Germain.

Un Rakitic para el que Leo también ha marcado perfil. “Ni te atrevas”, avisan a los mandatarios que conocen al argentino, que saben que la salida del subcampeón del mundo podría provocar una ruptura de Leo con Josep Maria BartomeuEric Abidal y compañía.

El ex del Sevilla es uno de los importantes del núcleo duro del vestuario. Incluso se conoce que quería ser uno de los capitanes. Y el ‘10’ culé sabe que si hay algo que necesita este Barça son cabezas comprometidas como la de Ivan.

La exigencia final de Messi a Bartomeu y compañía

Y no terminan aquí los avisos de Messi. Si algo quedó claro en el Valladolid-Barça fue que Messi y Suárez necesitan un aliado urgente en el tridente. El ex del Borussia Dortmund marcó el tanto que abrió el marcador, pero también es cierto que tuvo unas cuantas más antes de marcar. Era cuestión de probabilidad.

Así las cosas, Leo aprieta desdehace días para que Coutinho pase a ser el nuevo crack que complete la tripleta atacante. Aunque para ello haya que cargarse a Ousmane Dembélé.

Dembélé desatado (o “Aquí hay mucho falso”. Palo a un crack del Barça) | EFE

El francés ha dejado claro contra los vallisoletanos que sigue sin adaptarse, perdido en el campo, sin tomar casi nunca la decisión acertada con el balón. No puede seguir siendo el tercer hombre del tridente ni un día más.

Y si ello implica que el Barça debe aflojar la pasta e ir a por un crack del estilo de Paul PogbaAdrien Rabiot o Miralem Pjanic, ya saben lo que les toca. Tienen seis días hasta el cierre del mercado.

 
 

 

 

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