Messi o la bomba en el Barça: “Viene. Y se va” (o Florentino no se lo cree) | EFE

“Messi lleva una semana sin dormir”. O lo que pasa en el Barça (y está prohibido contar)

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El astro argentino, enzarzado en una guerra argentina y pendiente de Cristiano Ronaldo

25 de mayo de 2018 (21:27 CET)

Semana loca para Lionel Messi. El astro argentino vive una dura encrucijada en su país, donde cada vez hay más periodistas y ex futbolistas que le atacan.

La relación del astro argentino con Liberman está muy caliente y hace unos días otro periodista de su país le acusó de ser “el grano con pus de la selección”.

No son los únicos. Ex futbolistas como Gabriel Batistuta han atacado a la generación de Messi por tener feos gestos hacia él, un goleador mítico de la albiceleste.

De hecho, Messi lo superó como máximo goleador de la historia de Argentina y Batigol reconoció hace seis meses que eso le “jodió”.

Sin embargo, nunca se esperó que Messi y sus amigos le negarían el saludo en el vestuario de la albiceleste cuando entró a saludar. “Me molestó porque la mitad no me dio ni pelota”, se quejó.

La última viene porque la otra noche pillaron a Messi en un local musical tomando unas copas. Aunque no estaba de fiesta, le acusaron de no estar concentrado para el Mundial.

No lo dejan respirar en su país, con Liberman como principal artillero. Pero a eso hay que sumar la final de Champions que se juega este sábado en Kiev.

Un escenario donde Messi hubiese querido estar, pero su fantasmal presencia frente a la Roma hizo sucumbir a uno de los favorito al título.

Más fortuna tuvo el Real Madrid, que no desaprovechó la ocasión y alcanzó la final por tercer año consecutivo. La cuarta en cinco años. Y todas las han ganado.

El Liverpool aspira a destronar al vigente campeón, pero lo que más preocupa a Messi es Cristiano Ronaldo. Su gran rival, feroz enemigo. "Messi lleva una semana sin dormir", dicen del argentino. 

Si el luso gana la Champions, será claro aspirante a ganar una vez más el Balón de Oro. Y Messi estará obligado a ganar el Mundial, su gran obsesión. El reto más difícil. Un milagro.

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