Leo Messi se niega a la llega de Özil| EFE

Messi la lía con la independencia de Catalunya

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El astro argentino teme que el cisma político afecte al Barça

26 de septiembre de 2017 (13:28 CET)

Lionel Messi pasa bastante de la política. Al menos, eso es lo que se ha comentado siempre desde su entorno. Le dan igual unos que otros y se conforma con que le dejen vivir a sus anchas.

Hay pocas cosas que afecten al astro argentino en su día a día. Más allá de lo deportivo y sus negocios. Si acaso, lo que más valora es tener tranquilidad en su hogar. Que no le molesten.

Sin embargo, el panorama política que arrecia en Catalunya tiene al delantero en vilo. No excesivamente preocupado, pero alerta.

Ese es, también, uno de los motivos por los que no se decide a firmar la renovación con el Barça. El acuerdo está cerrado, pero no tiene prisa en plasmarlo sobre papel.

Messi teme que en función de como vaya el referéndum del 1 de octubre haya cambios significativos en su vida. ¿Qué pasaría con el Barça si gana la independencia?

Muchos juristas y demás entendidos en la materia sostienen que no cambiaría nada. Aunque Catalunya fuese independiente, podría seguir dentro de la Liga española.

Hay ejemplos por todas partes del mundo que sostienen esta tesis: por ejemplo, Andorra también compite en torneos españoles o Mónaco en la liga francesa.

Los intereses individuales de Tebas

Sin embargo, el poco amigo de los nacionalismos Javier Tebas, actual presidente de la Liga, dijo en alguna ocasión que si Catalunya se independiza el Barça se tendría que ir.

Tebas es el primer interesado en contar con el club azulgrana para potenciar la Liga como marca mundial, puesto que el clásico entre el Real Madrid y el Barça es su mayor aliciente.

Pero en ocasiones, las ideologías personales e individualistas pueden estar por encima, incluso, de los intereses colectivos y/o corporativos.

Por todo ello, Messi está intranquilo. De hecho, hay medios de comunicación que aseguran que está enfadado con lo que ocurre. Y con el Barça, por pronunciarse a favor aún con la boca pequeña.

Él, que no habla nada de catalán más allá del habitual “visca el Barça i visca Catalunya”. Él, que vivió como su hermana se volvía a Argentina por los problemas con la lengua catalana, entre otros aspectos. Él, que tiene clara una cosa: está bien como está.