Los dos jugadores del Barça que no se dirigen la palabra

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La tensa relación entre dos futbolistas top puede pasar factura al equipo

La plantilla del Barça celebra el doblete

14 de julio de 2016 (10:10 CET)

El debate sobre la portería del Barça vuelve a crisparse. La convivencia entre Claudio Bravo y Marc-André Ter Stegen en los últimos dos años ha sido mucho más tensa de lo que ha trascendido a los medios de comunicación. Entre ambos, la relación es muy fría. Distante. Apenas se hablan. El alemán estalló a finales de la pasada temporada y amenazó con irse del Barcelona si Luis Enrique no le garantiza la titularidad en la Liga. Robert Fernández, director deportivo, le colgó la etiqueta de intransferible y le comentó que su protagonismo en la campaña 2016-17 será muy superior al de las pasadas campañas.

Ter Stegen proclama ahora su amor y fidelidad al Barça. Está tranquilo y dice que él y su familia son felices en Barcelona. Su felicidad contrasta con el malestar de Bravo, quien sabe que el alemán intenta desbancarle de la titularidad en los despachos. Y el chileno pedirá explicaciones si vuelve a la capital catalana. Si recibiera ahora una tentadora oferta de la Premier, Bravo cambiaría de equipo sin problemas. Sabe que el Barça pide 20 millones de euros por él.

Ter Stegen y Bravo apenas se hablaban. Ahora, la convivencia todavía será más difícil. Bravo está muy dolido con los métodos de su compañero y el alemán vive en su mundo. Pasa de relacionarse con la mayoría de sus compañeros y exige una titularidad que pone contra las cuerdas a Luis Enrique. Hace dos años, curiosamente, el técnico asturiano pidió el fichaje del chileno. Por entonces, Zubizarreta ya había contratado a Ter Stegen.

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