Los comentarios en el vestuario del Barça que ponen en jaque a Luis Enrique

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Primeras dudas por la gestión del técnico azulgrana en los últimos partidos de Liga y Champions

Luis Enrique saluda a Eusebio en Anoeta / EFE

10 de abril de 2016 (10:42 CET)

Anoeta fue, otra vez, el escenario de las peores pesadillas del FC Barcelona. Quince meses después de que estallaran las tensiones entre Luis Enrique y Leo Messi, el estadio de la Real Sociedad certificó que el Barça está muy tocado anímicamente. San Sebastián es un campo maldito para el técnico asturiano y los jugadores esperan que sea el último capítulo del actual atasco deportivo de un equipo que sólo ha ganado uno de los nueve últimos puntos posibles en la Liga. En Anoeta, las decisiones de Luis Enrique suscitaron muchos debates.

El Barça ha perdido la brillantez y la chispa de toda la temporada. El equipo ha encallado en el peor momento. La baja por sanción de Luis Suárez en Anoeta, además, restó ese plus de agresividad y competitividad que aporta el delantero uruguayo. En San Sebastián, el técnico introdujo varios cambios en el equipo, algunos muy cuestionados en el vestuario azulgrana.

Luis Enrique, que no disimuló su preocupación tras el partido, deberá tomar soluciones drásticas. Uno de los grandes damnificados puede ser Arda Turan, que sigue sin justificar su fichaje. El turco no se adapta al sistema del Barça. Con él en el campo, el equipo sufre mucho y se rompe. Costó 41 millones de euros (34 fijos más 7 en variables) y su rendimiento es muy inferior al esperado.

Las estrellas se apagan

Munir también suscita muchas dudas. Las comparaciones con Messi, Suárez y Neymar son odiosas para el delantero de origen marroquí. Munir ha funcionado muy bien ante equipos de perfil medio o bajo, pero en Anoeta no tuvo desequilibrio.

El cambio que más sorprendió en San Sebastián fue la inclusión de Rafinha en el equipo titular. El centrocampista, formado en las categorías inferiores del club, cumplió en la segunda parte contra el Atlético. El suyo fue un regreso positivo, pero sorprendió que jugara de inicio contra la Real Sociedad. Sin Iniesta ni Rakitic, el Barça se mostró muy vulnerable en el centro del campo. Al equipo le faltó jerarquía.

Los jugadores del Barça creen que los rivales ya saben contrarrestar su juego ofensivo, que puede ser más horizontal o vertical. Esta temporada, al equipo le ha faltado fluidez en muchos partidos, solventados casi siempre por la pegada de Messi, Suárez y Neymar. Con la estrellas apagadas o ausentes por sanción (Luis Suárez), el Barcelona tiene muchos problemas para generar ocasiones de gol.

 

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