Los cinco muertos (con una bomba) en el armario de Messi

stop

El poder de Leo hace estragos en el Barça

Las patatas calientes de Leo Messi en el Barça | EFE

14 de enero de 2017 (20:03 CET)

Leo es mucho Leo. Lionel Messi es el gran peso pesado del vestuario del FC Barcelona. Nadie lo pone en duda. Líder indiscutible sobre el verde, el atacante de Rosario se ha ganado el poder dentro y fuera del terreno de juego.

Tras 16 años en la caseta azulgrana, el delantero ha crecido como nadie. Llegó como un joven diamante en bruto y, a día de hoy, es el talón de Aquiles de un equipo que ha tocado la gloria en numerosas ocasiones.

El jugador de Rosario se ha impuesto. Leo ha callado bocas con sus actuaciones mágicas sobre el verde, aunque también se ha ganado la autoridad fuera del campo. Y es que aunque la pulga parezca un tipo prudente que no 'se mete en líos', la realidad dista mucho de esta imagen.

Leo no bromea

Con Messi no se juega. Mientras todo va bien, el argentino se mantiene callado. Ahora bien, cuando alguien bromea, el de Rosario no perdona.

Tan es así que el último en saltar al jugar con Leo ha sido Pere Gratacós. La destitución del ejecutivo ha sido la última prueba. El directivo tomó la palabra; no mimó al crack como de costumbre. Resultado: una destitución inminente, sin miramientos.

Sin embargo, la experiencia habla por sí sola y va más allá. Los pesos pesados que han intentado hacerle sombra en los últimos años, han acabado marchándose.

La 'lista negra' de Messi

El primer caso llegó en diciembre de 2013 con Javier Faus. El ejecutivo habló abiertamente en RAC1 de la renovación de Messi. "No sé por qué tendríamos que hacerlo de nuevo, no tenemos por qué presentar una mejora de contrato cada seis meses. Al señor Messi ya se le renovó el contrato", declaró. Fuera de Can Barça.

El segundo caso vino con Andoni Zubizarreta. El miembro del staff técnico fue destituido un día después de la derrota del Barça en Anoeta. Messi fue suplente. El entonces director deportivo aseguró: "Me gustan entrenadores que se atreven, que toman decisiones y lo que ven y tienen que ejecutar lo ejecutan, al margen de que el resultado vaya peor".

Las palabras de Zubi no gustaron nada. Fue destituido. A esta marcha se le sumó otra. Carles Puyol dejó el club azulgrana por solidaridad al ser destituido Andoni. Baja por partida doble.

El cuarto caso es el de Pere Gratacós. Sin embargo, el gran tapado es Pep Guardiola.

Aunque alrededor de esta historia hay muchos flecos por resolver, la realidad es que en ciertas ocasiones se ha abierto la caja de los truenos.

Tal como se ha escrito numerosas veces, el técnico de Santpedor sufrió sobre el césped con Leo.

Pep es un entrenador con mucho carácter y personalidad, por lo que no llevó bien el hecho de tener la presión de un líder como Messi.

Cinco patatas calientes que han ido cayendo. El argentino es un tipo fuerte en el vestuario. No se anda con rodeos.