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Los cinco líos de Valverde sólo con poner un pie en el Barça (y una rebelión) 

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El técnico tiene que solucionar problemas urgentes

11 de julio de 2017 (16:55 CET)

Ernesto Valverde por fin vivió su primer día al mando del FC Barcelona. Todavía no cuenta con las grandes figuras del equipo –disfrutan de más vacaciones- pero ya se ha encontrado el primer conflicto.

El Txingurri tiene que aligerar la nómina de jugadores de su plantilla, y tiene que hacerlo rápido. Desde que se anunció su fichaje como nuevo técnico del Barcelona sólo se ha producido un alta –Deulofeu- y dos bajas – Mathieu y Masip.

Aparte de los efectos colaterales que pueda tener una incorporación de calidad como la de Marco Verratti, Valverde tendrá que dar salida a un total de seis jugadores que no entran en sus planes inmediatos.

Thomas Vermaelen, Douglas, Segi Samper, Munir El Haddadi, Paco Alcácer y Arda Turan son un problema para el entrenador culé

Regalar o malvender

Las salidas más inminentes serán las de Douglas y Munir. El brasileño es uno de los mayores fiascos en la historia reciente del Barça y se le busca acomodo a través de una cesión. Quiere seguir en La Liga para conseguir el pasaporte comunitario, pero su paso por el Sporting de Gijón fue decepcionante.

Munir en cambio tiene más cartel que el lateral. Su temporada en Valencia ha sido irregular, pero la actuación del equipo che no sirve para medir el desarrollo del jugador. Aún tiene contrato hasta 2019 y puede volver a salir cedido.

Samper, en cambio, puede realizar la pretemporada en el Barça. Sergio Busquets continua con un recambio natural, y la directiva aún tiene esperanza en Samper. Si no llega Paulinho, se quedará, pero tendrá que convencer a Valverde.

Vermaelen es el caso más sangrante a solventar por los azulgranas. El belga llegó por 19 millones de euros y ahora no llegan ofertas ni por cinco millones. Puede acabar saliendo libre como Jérémy Mathieu.

Las salidas más complicadas

Los casos más difíciles de resolver son los de Paco Alcácer y Arda Turan.

El delantero valenciano no tiene hueco en la delantera culé y 30 millones de euros es un precio muy alto para un eterno suplente. Si llegara una oferta interesante se le dejará marchar.

El turco, en cambio, se ha convertido en un verdadero problema con su negativa a salir de Barcelona.  Ha pasado una temporada en el ostracismo y en su tiempo en el Camp Nou no ha sido el mago que maravilló en el Atlético. Está a gusto en Barcelona y no le importa partir como suplente, pero Valverde no quiere jugadores a medio gas. Al técnico se le acumulan los problemas.