"Lo de Vitolo es broma, ¿no?". El crack del Barça que dispara con bala (y pone por las nubes a Florentino Pérez)

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En el Camp Nou no gustan los nombres que suenan como futuribles

Los pesos pesados del vestuario del FC Barcelona apuntan al responsable de l fracaso de esta temporada | EFE

10 de mayo de 2017 (14:17 CET)

No todo es cuestión de dinero. Como venimos explicando en Diario Gol, la ficha no es lo único que preocupa a Leo Messi a la hora de firmar su renovación.

El dinero es importante, pero hay otro factor que pesa lo mismo o más que el montante que percibirá en los próximos años.

Por eso, él y el núcleo duro del vestuario exigen la llegada de cracks para la temporada que viene. Jugadores del más alto nivel, capaces de plantar cara al Real Madrid.

Y es que varios futbolistas alucinan con los nombres que han salido como futuribles para el club barcelonista en las últimas horas. "Lo de Vitolo es broma, ¿no?".

El nombre del centrocampista del Sevilla está en la agenda de Robert Fernández, según Mundo Deportivo, y su nombre ha sorprendido tanto como el de Manu Trigueros.

Comparaciones

En este sentido, los pesos pesados comparan el trabajo que está realizando el Madrid a la hora de apuntalar el equipo. Los blancos están contratando jugadores jóvenes con previsión de futuro, justo lo que necesita el Barça y no hace.

Los blaugrana requieren de una renovación profunda. No hay fondo de armario y el equipo necesita titulares y suplentes de garantías y de futuro.

Los capos del vestuario quieren estrellas, y no jugadores de segunda línea como André Gomes, Aleix Vidal, Arda Turan o Lucas Digne, entre otros.

Exigencias

Lo que quieren son jugadores que estén en el top 3 mundial. Vitolo y Trigueros están entre los mejores en su posición, y su precio es muy asequible -40 millones respectivamente, pero no están entre los tres mejores centrocampistas del mundo.

Si el Barça quiere competir contra los mejores debe tener a los mejores, y ello pasa por invertir en jugadores como Marco Verratti o Bernardo Silva. En la directiva ya conocen la opinión del vestuario. En sus manos está pagar 40 millones por los centrocampistas españoles, o pagar 90 por la versión buena de ambos.