Leo Messi marca la fecha clave para liquidar a Cristiano Ronaldo

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El astro argentino va a por todas desde que regresó de su lesión en el aductor

El Barça tiene un plan para vender a Luis Suárez

22 de octubre de 2016 (21:50 CET)

Lionel Messi ha regresado a lo grande. Estuvo tres semanas parado, se perdió los bolos con la selección de Argentina –donde igualmente aprovecharon para criticarlo– y volvió a vestir la camiseta del Barça el sábado pasado contra el Deportivo. A los tres minutos de estar sobre el césped marcó un gol, y se exhibió. Contra el Manchester City de Pep Guardiola firmó tres tantos y este sábado, en Mestalla, anotó otros dos goles más. La Pulga está imparable.

Messi ha vuelto con las pilas cargadas y con ganas de darle guerra su archienemigo, Cristiano Ronaldo. El portugués es el claro favorito a conquistar el Balón de Oro esta temporada, pero Messi se ha propuesto darle un baño de aquí a final de año para que los votos se igualen un poco y para que, en caso de recogerlo finalmente Cristiano, lo haga con alguna que otra humillación a sus espaldas: la fecha clave es el 3 de diciembre.

Calendario movidito

Ese día el Real Madrid visitará el Camp Nou. Y desde el vestuario azulgrana tienen muchas ganas de darles un baño como el del curso pasado en el Bernabéu (0-4), para cerrar algunas bocas. Pero antes de ese encuentro hay varias citas lave que pueden influir en las votaciones del prestigioso galardón que otorga la revista France Football: los ya jugados contra el City y el Valencia, frente al City otra vez (1/11), el Sevilla (6/11), el Celtic (23/11) y el Monchengladbach (6/12).

Cristiano, por su parte, tendrá también opciones para reivindicarse: Atlético-Madrid (19/11), Sporting de Portugal-Madrid (22/11), Madrid-Dortmund (7/12) y el Mundial de Clubes. Pero como en el caso de Messi, el partido clave será el clásico del Camp Nou. Es el duelo directo, el cara a cara que puede servir para dejar en mal lugar al otro. En estas fechas es cuando los clásicos suelen dejar resultados más abultados. No se descarta ninguna sorpresa.