Las habladurías en el vestuario del Barça dejan en mal lugar a Ter Stegen

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La guerra en la portería le ha pasado factura al alemán

Marc-André Ter Stegen, en un entrenamiento con la selección de Alemania | EFE

24 de agosto de 2016 (13:55 CET)

La salida de Claudio Bravo ha sido un golpe duro en la plantilla del FC Barcelona. El guardameta chileno ha sido el principal damnificado tras la guerra fría en la portería del Camp Nou. Y es que el joven Marc-André Ter Stegen le ha ganado la partida al veterano. El sudamericano no quería tensar más la cuerda y ha echado el vuelo al Manchester City. En contra de su voluntad inicial, Claudio se ha dejado intimidar y ha acabado marchándose de un club en el que se encontraba como pez en el agua.

Esta baja ha sentado muy mal en el vestuario culé. Bravo era un jugador muy querido, tanto a nivel personal como en el ámbito deportivo. Y es que el internacional de Chile era un auténtico guerrero en la portería barcelonista. De hecho, el chileno jugó un papel fundamental en los últimos títulos obtenidos por el Barça, ya que consiguió hacer un muro infranqueable.

Cambio de tornas

Sin embargo, durante los meses veraniegos la película ha cambiado. El guardameta en la recámara, Ter Stegen, ha saltado a la palestra para cambiar las tornas. De hecho, el alemán ha puesto al club barcelonista entre la espada y la pared: si no le aseguraban la titularidad en la Liga, se marchaba. Frente a esta ofensiva, los azulgranas han reculado y han marcado a Marc-André como 'intransferible'. Como si de un efecto dominó se tratase, esta etiqueta impuesta al germano ha puesto en la palestra a Claudio. Y es que el guardameta sudamericano se había ganado a pulso su titularidad y no piensa pasar sus últimos años futbolísticos en el banquillo. Se ha marchado.

Ahora, frente a la baja de Bravo, parece que los futbolistas más veteranos se han revolucionado. Y es que más allá del tema deportivo, en el que el sudamericano ya demostró que es todo profesional en la Supercopa de España, el vestuario está encandilado con la forma de ser del chileno. El portero es una persona que hace piña y cuida las relaciones con sus compañeros. En contraste, parece que Ter Stegen no acaba de caer en gracia a algunos pesos pesados de la plantilla. El alemán es un tipo más frío y hermético.

Por ello, los comentarios que se mueven por los vestuarios culés dejan en mala posición a Marc-André. Los capos barcelonistas consideran que el germano ha precipitado unos acontecimientos que el próximo año hubiesen rodado de forma natural. Y es que el Barça ha dejado volar a una gran estrella pasando por una situación muy incómoda. Para varios jugadores el culpable es Ter Stegen. 

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