La salida de Claudio Bravo desata una guerra civil en el vestuario del Barça

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El portero chileno se va decepcionado y genera la división en el vestuario

Luis Suárez, Piqué, Messi y Bravo se entrenan en pretemporada bajo la supervisión de Luis Enrique | EFE

16 de agosto de 2016 (18:49 CET)

El vestuario del FC Barcelona es un polvorín. La marcha anunciada de Claudio Bravo con Pep Guardiola ha supuesto un duro varapalo tanto para la afición azulgrana como, muy especialmente, para la plantilla. El sistema de Luis Enrique pensado para combinar a los dos porteros ya no tiene cabida. Bravo se va resignado, y dolido con una parte de la cúpula del club que apostó por priorizar la presencia de Marc-André ter Stegen. La guerra civil ya es una realidad.

Lo apuntó GOL hace unos días, cuando Ter Stegen activó el detonante al dirigirse a las oficinas del club con otra supuesta oferta del Manchester City. Luis Enrique tuvo que gestionar la situación como pudo, pero no fue capaz de contentar a Bravo, que expresó toda su desilusión en el Trofeu Joan Gamper. Entonces, el vestuario ya estaba dividido.

Así se desprende, incluso, de las palabras de Javier Macherano, valorando la posibilidad de que Bravo se vaya del Barça: "Cuando un compañero tiene la posibilidad o decide irse es porque cree que lo mejor es eso. Claudio nos ha dado muchíisimo, ojalá se quede porque ha sido y es una pieza muy importante". 

Precio a la baja

Una parte del grupo, los más veteranos y los sudamericanos, apoyaban a Bravo y veían la actitud del alemán como una chiquillada. No opinaban igual los más jóvenes y algunos españoles que mantienen una especial sintonía con el cancerbero alemán. La guerra estaba servida y se terminará saldando con la marcha de Bravo rumbo al Manchester City, posibilidad apuntada hace meses por este portal y que, curiosamente, fue enfriada por el propio Guardiola.

Finalmente, el técnico catalán ha optado por pasar a la acción. Visto lo visto con Joe Hart y los demás porteros del City, y a tenor de cómo está el mercado en la citada demarcación, a Guardiola no le ha quedado más remedio que retomar una negociación que arrancó Txiki Begiristain en febrero. Tras hablar con el agente del chileno, Cristian Ogalde, ya es casi una realidad. Lo más preocupante es que el Barça podría percibir solo 16 millones de euros.  

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