La guerra silenciada que enfrenta a Messi con Neymar en el Barça

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La relación se enfría entre los dos cracks

Motín en el vestuario del Barça contra Messi: "Yo no me voy"

29 de marzo de 2017 (12:37 CET)

Buen rollo. Muy pocos pueden poner en duda el buen ambiente que reina entre Leo Messi y Neymar da Silva. Sobre el terreno de juego se entienden a la perfección. Pocos jugadores han logrado una sintonía tan bestial partido tras partido.

Fuera del campo también es difícil pensar que existe alguna rencilla entre ellos. Se elogian mutuamente cada vez que hablan en los medios de comunicación. Y lo más importante: se respetan.

Neymar sabe que Leo es el líder, que está por encima. Messi es consciente de que el brasileño necesita seguir creciendo y el argentino le abre el camino. Sin embargo hay algo que podría crear una cierta distancia entre ellos.

En los despachos se siguen trazando las líneas a seguir la temporada que viene. La marcha de Luis Enrique hace que el trabajo se duplique. Los responsables no solo tienen que reforzar el equipo, sino adecuarlo al proyecto del nuevo entrenador.

Los mandatarios escuchan consejos de sus jugadores. Nadie como ellos conoce lo que ocurre en el vestuario y las recomendaciones de los pesos pesados son muy tenidas en cuenta.

Habla Neymar

El carioca puso sus nombres encima de la mesa. Philippe Coutinho, del Liverpool, y Marquinhos, del Paris Saint Germain son sus dos elegidos para apuntalar el equipo la campaña próxima. Sin ir más lejos, del primero confesaba en público esta misma semana que "lo ficharía para el Barça".

Pero los deseos del '11' culé no coinciden con los de Leo. Todo lo contrario. Se contraponen a las recomendaciones del argentino, que tiene otras preferencias para el proyecto que viene.

La visión de Messi

El argentino quiere que se quede Javier Mascherano en la defensa y está muy mosca por la presión de 'Ney' de querer meter a su amigo Marquinhos en la retaguardia blaugrana. Tampoco le convence Coutinho. Messi prefiere a Bernardo Silva para el centro del campo antes que al compatriota de Neymar.

Los deseos del albiceleste responden, además, a que el crack no quiere que su compañero gane poder en el vestuario del Barça y forme su clan en el grupo.

Sospecha que después de que se marcharan Douglas, Adriano y Dani Alves, el de la canarinha quiere recuperar el acento portugués en el equipo. Y no le gusta.

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