La guerra interna de Luis Enrique con un jugador del Barça se ensucia

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El técnico asturiano se topa con malas caras tras tomar las primeras decisiones drásticas del curso

Luis Enrique hace aspavientos en el momento de meter a Aleix Vidal en el terreno de juego | EFE

13 de septiembre de 2016 (19:01 CET)

Luis Enrique recuperó a la mayoría de los efectivos del primer equipo para el partido contra el Alavés. Tan solo le quedaba uno de los importantes en la enfermería, Marc-André Ter Stegen. Sin embargo, el técnico no tuvo que dejar a ningún crack en la grada ni tampoco a jugadores que teóricamente van a tener protagonismo. André Gomes, que justo se acababa de recuperar de una lesión, quedó fuera y nadie dijo nada. También Sergi Roberto, lo que todo el mundo interpretó como una forma de darle descanso.

La polémica ha llegado con la Champions. Luis Enrique ha puesto en marcha las rotaciones. No solo en el once inicial, sino también en el banquillo. Muchos jugadores verán partidos desde la grada este año. Y los primeros señalados tras la derrota contra el Alavés en el Camp nou han sido los siguientes: Denis Suárez, Jeremy Mathieu y, cómo no, Aleix Vidal.

Si bien, el de Puigpelat no tenía recambio directo el pasado sábado porque Roberto se quedó en casa, este martes contra el Celtic será Roberto quien carezca de suplente. El partido ante el conjunto de Glasgow es de vital importancia ya que el Barça tiene un grupo complejo para pasar la fase de grupos, con el Manchester City y el Borussia Monchengladbach como correosos rivales. Por eso, Lucho no titubea. Los más importantes se pueden perder el Alavés (aunque luego pasa lo que pasa) y los más prescindibles miran la Champions desde casa. Así están las cosas. Pero casi todos chuparán grada este año.

Cuatro a la grada

Sin embargo, las caras largas con que tuvo que lidiar Luis Enrique al dar la lista de convocados no se hicieron esperar. Vidal sigue condenado al ostracismo, aunque el técnico lo camufle con minutos de vez en cuando. Lucho no quiere polémicas, pero sabe que tiene una bomba de relojería con Vidal, que trató de marchar del club la última semana del mercado de fichajes.

El de Tarragona no ha debutado aun en Champions con el Barça y el año pasado desapareció del mapa a los dos meses de empezar a rodar (el 12 de marzo fue su último partido del curso, contra el modesto Getafe, ahora en Segunda). Vidal lo tiene crudo, y lo sabe. Mathieu, del mismo modo, sabe que es el cuarto central, a pesar del gol del sábado. Y Denis ya ha recibido el primer toque de atención. Hay 11 suplentes y siempre tienen que quedarse cuatro fuera de la convocatoria: Masip y otros tres. 

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