La fiesta de Neymar rompe el vestuario del Barça

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Pesos pesados de la plantilla están molestos con las salidas del crack brasileño

Luis Suárez felicita a Neymar tras marcar contra el Sporting (0-6) de penalti | EFE

25 de abril de 2016 (17:58 CET)

Neymar Júnior va a la suya. Es un genio del balón y un alma libre. Líder en Brasil, en Barcelona está relegado a la jerarquía de Leo Messi. En este tercer año en el Barça, el astro brasileño ha empezado a sublevarse. Sus escapadas nocturnas, aunque normalmente no beba alcohol, generan crispación en el vestuario azulgrana.

Pesos pesados de la plantilla han manifestado internamente su malestar con la actitud del brasileño. No gusta que quiera tener más privilegios que el resto. Y, sobre todo, no gusta que no se tome en serio el pacto de capitanes fraguado tras la derrota contra el Valencia: "Nos quedan cinco finales, durante estos partidos nos olvidamos de fiestas, de periscopes y de todo lo que pueda distraernos. Hay que asegurar la Liga".

Los capos del equipo, incluido Neymar, estaban de acuerdo en cumplir este acuerdo. Sin embargo, algo no termina de funcionar en la cabeza del brasileño. Su falta de confianza ha quedado patente en los últimos partidos a pesar de que ha logrado marcar un gol al Deportivo (0-8) y otro al Sporting (6-0). El Camp Nou, consciente de su mal momento, coreó su nombre el sábado.

La fiesta en Londres pasa factura

Neymar, en lugar de responder al apoyo del público con una nueva muestra de compromiso, ha vuelto a salirse del guión. El delantero cogió un vuelo este domingo por la tarde a Londres, aprovechando que Luis Enrique ha dado dos días de descanso a la plantilla, y salió de fiesta por la capital inglesa juntos a dos amigos y varios futbolistas de la Premier League.

A los pesos pesados del vestuario azulgrana no les ha hecho ni pizca de gracia. Cada vez hay más voces en contra de la actitud del brasileño, que recientemente se discutió a viva voz con Jordi Alba en el fatídico encuentro contra el Valencia (1-2). Las tensiones irán a más si Neymar no levanta el pie del acelerador.  

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